Narciso Peinado, todo Lugo en 896 colaboraciones

Oriundo de Jaén, su mala salud lo trae a la ciudad para curarse con su padrino, canónigo de la catedral y héroe de Cuba

EN LUGO SOLÍA decir que, como mucho, de andaluz él tenía la partida de nacimiento, y además conocía la provincia mejor que muchos lucenses. La segunda afirmación es cierta. La primera, opinable, porque todos los miembros de su familia han nacido en Los Villares (Jaén) y él, Narciso Peinado Gómez, lo había hecho en (Santisteban del Puerto (Jaén), 1904), un pueblo cien km al norte de Los Villares. ¿Razón? La casualidad.

Quiere eso decir que Narciso nace siendo completamente andaluz un 24 de julio de hace 116 años, y luego se hace lucense poco a poco; por vecindad y experiencias, primero, y como Hijo Adoptivo y titular de una calle, después.

Sus padres son Antonio Peinado Medina y Luisa Gómez Luque. Tanto ellos como sus cuatro abuelos son naturales de Los Villares, pero hete aquí que con 8 años en sus designios se cuela un problema de salud.

A sus padres les dicen los médicos que el clima seco y cálido de Jaén no le viene bien, y lo que son las cosas, cuando los Peinado preguntan si la humedad de Lugo mejoraría al rapaz, los galenos contestan que sí, que le vendría como agua de mayo.

Muchos lucenses escuchan entonces por vez primera que su climiña es bueno para curar algo y se alegran. La razón última de que el niño sea enviado aquí es que su tío y padrino, Manuel Narciso Gómez Luque, hermano de su madre, es canónigo de la SICB lucense desde un año antes de nacer él.

En 1903 se estrena desde púlpito catedralicio y los fieles comprueban que domina la oratoria. El sacerdote había pertenecido a la Guardia Civil y como tal defiende en Cuba las posiciones de El Caney y Lomas de San Juan, y salva al general Arsenio Linares Pombo. Por estas acciones será condecorado en Lugo el año 1924, en presencia de Pardo Pallín, Pozzi y el teniente de alcalde Casanova, entre otros. El canónigo fallece en 1933.

Narciso inicia sus estudios de bachiller el año 1916 en el Instituto General y Técnico de Lugo, y en 1923, Magisterio en Pontevedra, para matricularse después en Filosofía y Letras de Santiago. Hace la mili con Fole y es maestro nacional en Alfoz, Cospeito, Láncara, O Incio, Trabada, Baamonde y en el Colegio Balmes. Hasta 1946 es maestro en la Escuela Aneja a Magisterio y luego, profesor de francés en el Instituto y de Geografía e Historia en las Josefinas.

Esa vinculación a la enseñanza se refuerza a través de la escuela de niños que abren en Campo Castelo su esposa, Pura Osorio López, hija de Ramón Osorio e Pita da Veiga, y su ahijada, Pilar Iglesias Osorio, Pilarita y Pura, en lenguaje lugués. Pilar, que en su infancia hace un recorrido similar al de Narciso, de Monforte a Lugo, se casará con Manuel Pazos García.

Narciso fue correspondiente de las reales academias de la Historia y Galega, caballero de la orden de Alfonso X el Sabio y de la de Cisneros; Cruz de Isabel la Católica; secretario de la Junta Diocesana de Arte Sacro; medalla de plata y Premio Nacional Marqués de Sales de Amigos de los Castillos; vicepresidente de la Filarmónica; premio internacional del Instituto de España (1943) y autor de una extensa obra que abarca el arte y la historia de la ciudad y su provincia.

Sus títulos, desde Lugo Monumental y Artístico, hasta Lugo en sus orígenes y sus aportaciones al Bimilenario nos dejarían sin espacio. Añadamos un dato. Había encuadernado sus 896 colaboraciones en prensa de 1921 a 1987 y componían dos gruesos volúmenes. ¡Ah! También escribe un diario que permanece inédito.

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