Calienta Suárez

El objetivo es la transición

Por encima de otros análisis, Felipe González es un símbolo de la transición, un garante de la convivencia, firmante con Morán y Marín de la entrada en la actual Unión Europea y primer gobernante de izquierdas que se amolda al marco constitucional. Un horror.

Un horror a los ojos de sus actuales correligionarios, cuyos objetivos son los opuestos. Y si no los son, sus compañeros de partida les obligan a que lo sean.

Por si fueran pocos los agravios que tanto él como Guerra acumulan, resulta que hoy son voces críticas contra el esperpento monclovita _ como no podía ser de otra manera _, y hablan de quienes gobiernan España como del camarote de los hermanos Marx, por ser benévolos.

Y la guinda que remata los cargos contra él es la sombra del señor X proyectada por el foco que sostienen Bildu, ERC y a última hora, Podemos. Lo mejor de cada casa.

Es como el juego infantil de los deditos. Este fue a por república, este fue a cargarse la transición, este fue a por el emérito, este fue a vengarse y este gordito se quedó con todo y lo hicieron presidente de la cosa pública.

El gordito quiere ser Pedro Sánchez, por supuesto. Después de todo, piensa que sacrificar la pieza de Felipe le puede venir muy bien para acrecentar su ego como el más-más histórico del PSOE, o de lo que quede del partido después de su trote sobre él.

Hay que ver las vueltas que da la vida. Los herederos de los etarras, de los pistoleros catalanes y el hijo del FRAP, compinchados con el sucesor de Largo Caballero para imponer limpieza desde el poder. Limpieza a su estilo, claro.

A Fraga nunca dejaron de tirotearlo, al rey emérito creen que lo tienen tocado, van a por Felipe… ¿se salvará Suárez por haber fallecido, o será la próxima diana de los revisionistas? No me fiaría ni un pelo.

3 Comentarios a “Calienta Suárez”

  1. Tolodapinza

    Creo, es solo mi opinión, que idealizamos demasiado a algunos políticos de antaño.

    Quizás aquellos González y Guerra, que ahora pontifican en las radios y los periódicos contra la deriva utilitarista del socialismo de ahora (utilitarista sin escrúpulos, porque pactan con quien sea para tener/mantener el poder) y que invocan la “ética política” de la Transición, quizás digo, se comportarían con menos “ética” si vivieran en sus carnes la situación de hoy.

    Vengo a decir con esto que a toro pasado cualquiera torea.

    No olvidemos que, junto a una cierta dosis de ingenuidad histórica y de inexperiencia en la gobernanza (dicho sea con reservas lo de ingenuidad, porque venían de degollar sin piedad a todo el viejo PSOE) aquellos González y Guerra estaban respaldados en las urnas por una mayoría absoluta brutal, no tuvieron que pactar con nadie. Luego esas mayorías ya fueron siendo cada vez más tibias, pero todavía suficientes como para necesitar solamente los votos de los partidos más, digamos, “digeribles”.

    ¿Alguien se cree que, de estar en la muy precaria minoría mayoritaria que tenía el Doctor Cum Fraude, no se hubieran pasado por el arco del triunfo su aplaudida “ética política” y hubieran pactado hasta con el mismísimo Belcebú con tal de aguantar en la poltrona?

    Yo desde luego no me lo creo. Para nada. Lo primero es lo primero.

    Recordemos a Giulio Andreotti, aquel gran cínico: «Tener el poder nunca desgasta. Lo que desgasta es no tenerlo.»

  2. sintrom

    Todos los políticos son vende patrias por un plato que les permita seguir un minuto más en el poder. Todos.
    Lo que creíamos que era democracia fue una bomba de relojería (que detonara en cualquier momento), los tarradellas, los Pujol, pasionarias, carrillos, felipes y guerras, nos trajeron los aznar, zapateros, rajois y sanchitos.
    Cada cual a su manera nos jodio de la manera que quiso (felaciones incluidas).
    Nunca el dictador debió de abdicar, nadie que se precie entrega el trabajo de su vida a okupas y malhechores.

  3. Ramon

    O ocupa, por excelencia, foi o dictador, os que temos agora, inda que malos como o demo, eleximolos nos, temos a oportunidade, cando toque, de botalos de onde se atopan, para poñer outros e así sucesivamente, non como antes, cando tíñamos que apeitar con eles durante toda a súa vida, Vade retro, Satanás.

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