Daniel Hortas, una voz para Benidorm

Hace veinte años de la muerte del locutor, actor, periodista, escritor y cantante de Lugo

LA ACTIVIDAD Y omnipresencia de Daniel Hortas González (Lugo, 1935) fue tan intensa durante unos años que vista desde hoy uno se pregunta qué sería de la ciudad sin él. ¿Existiría también?

A Paco Rivera Cela le pasó algo parecido años más tarde y nos da por pensar que todas las capitales de provincia tuvieron en esos momentos un Hortas del que echar mano.

Quienes no lo conocen creen que habla con la voz impostada, tanto frente al micrófono, como en su vida, pero no hay tal. Es la suya. Una voz profunda, rotunda y varonil que ya resuena con la contundencia dramática que sus papeles en el cuadro de actores del Frente de Juventudes le exigen, y la que le lleva a la emisora EAJ 68 de Radio Lugo para hacer de todo.

Como Fernando Ramos coordina un magnífico libro-homenaje, “Daniel Hortas, La radio en el corazón”, es difícil descubrir algo nuevo de Hortas, pero seguro que tiene que existir, porque no se agota a Daniel Hortas tan fácilmente.

Recuerdo una madrugada de 1971, o por ahí, cuando él hace de 12 a 3 el programa Carretera, en Radio Popular de Madrid recién creada. Poco antes de entrar en antena, es decir, a las doce de la noche, me llama. “Vente para acá, que me he quedado sin invitados”. “¿Y de qué hablamos?” “¡Pues qué cosa! ¡De lo que quieras!”

Y a la calle Juan Bravo que me voy, a predicar durante dos horas a camioneros e insomnes. Como soy reacio a la conducción _ precisamente son Daniel y Coté Pimentel los que me llevan y traen de Madrid a Lugo _ , hablamos, entre otras cosas, de la gente tan amable que se conoce haciendo auto-stop por España adelante.

No sé si el libro de Ramos recoge que Celia Gámez anuncia su retirada en una entrevista que le hace Daniel en Lugo, a donde llega con El águila de fuego el año 1958. En realidad hará varios montajes más que son antologías de sus éxitos, pero lo que Celia le está diciendo es que ya no será cabeza de cartel de nuevas revistas porque el género entra en decadencia y ella también.

En esa época de Lugo Daniel no se considera locutor, sino animador de radio, y para expresar las diferencias dice que los mejores locutores están en la plantilla de Radio Nacional; los mejores animadores, en Radio Madrid, y los más simpáticos son los de Radio Intercontinental. R. Popular aún no existe.

Él era las tres cosas y alguna más. Cuando hace Estampas de la ciudad es tan reportero como en el diario La Noche, donde publica semanalmente, pero también programa música, hace concursos, da premios, presenta los más diversos actos y entrevista a los personajes de turno. Como Tuñas, Losada Aizpitarte y Amalita Paredes Zorzo. Es la radio de la época.

Claro que Hortas añade su actividad como actor teatral y su vertiente musical, menos conocida. En 1961 escribe y graba una canción titulada El express de las 10, que en un principio es seleccionada para participar en el festival de Benidorm. Cuando se le pregunta quién la va a defender, Daniel afirma rotundo. Yo.

Le encanta que alguien le diga haberla escuchado en cualquier emisora perdida. Casi tanto como el día en el que se recibe en Radio Lugo una carta de Suecia diciendo que allí acaban de escuchar su voz con total nitidez. ¡Imposible! La potencia de la emisora no cubre ni la provincia. Pues algo ha pasado que se fueron volando las ondas hasta Suecia.

Falta Ourense, la COPE, Eugenio Suárez, FIEL, los libros, Tabacalera… pero háganse con el libro de Ramos. Trae todo. Ya hace 20 años que se ha muerto.

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