Tres virus

Pandemia sanitaria, económica y política

El turno de oradores en el Congreso es una pasarela de virus, y no solo por las mascarillas. Cada portavoz trae el suyo y salvo el auténticamente sanitario, pocos coinciden. En consecuencia, si sumamos todos los que ayer se han expuesto, España corre múltiples problemas de contagio. Veamos los principales.

El debate en sí, el de la prórroga y el parlamentario, lo ha ganado el Gobierno, no solo por el resultado favorable a su tesis, sino porque ante la ignorancia sobre la pandemia, la prórroga supone un gesto de prudencia y nadie le va a reprochar el día de mañana que haya actuado con un exceso de tiento. Ojalá lo hubiese hecho igual en marzo.

Pero se ha hablado de otros virus. Quevedo, por ejemplo, incorporó a su turno el de la situación socio-económica al señalar que el 37 por ciento de los canarios vive de distintas prestaciones.

El porcentaje es alarmante, pero no hace falta ser un experto para saber que aumentará en todas las comunidades, sin que del Gobierno conozcamos políticas de contención más allá que los parches de ayuda. Quizás no las haya y ya estemos convencidos de que habrá rescate. Habrá de ser, eso sí, desde la senda de la austeridad, como ayer recordó Bruselas.

También desde Canarias la diputada Oramas hizo hincapié en un tercer virus tan demoledor y peligroso como los anteriores, el de las dos Españas que se destrozan incapaces de entenderse. Ojo a la escalada.

Ha sido una victoria muy ajustada gracias a Cs. Para conseguirla le ha costado tener que escuchar de labios de Rufián que peligra el espíritu de la investidura, así como renunciar a quince días de prórroga a los que aspiraba desde un principio.

Creo que es preferible, pues de lo contrario podría convertirse en su gran excusa de cara al futuro. Si al primer virus se le va ganando, quedan otros dos.

Un comentario a “Tres virus”

  1. Tolodapinza

    En la “pandemia económica” para las familias habría que sumar el coste de las mascarillas, que no es baladí, sobre todo las FPP2 que tienen un precio inmoral en las farmacias.

    Pero aún yendo a las más baratas, que creo que vienen saliendo a 0,60 €, según explican los expertos sólo valen para cuatro horas y no son reutilizables. Con que se use una al día y un sólo miembro de la familia, le sale a pagar 18 € al mes. Si son más las personas con la necesidad de salir de casa, la cosa se empina y no todas las economías están para esos añadidos.

    Todo esto viene a cuento porque el Gobierno ha decretado, por seguridad, que es obligatorio llevar puesta la mascarilla en la vía pública y en espacios públicos cerrados.

    En las empresas en las que he trabajado, cuando algo era obligatorio por seguridad (casco, botas, gafas de protección, etc.), la empresa nos lo daba.

    Pero el Doctor Cum Fraude y su gobierno no nos darán las mascarillas. Tenemos que pagarlas nosotros.

    Ahora bien, el 21% de IVA que generará cada mascarilla vendida sí que lo embolsarán.

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