De aquellos mayos

El primer punto del 15M era la supresión de los privilegios de los políticos. Se ve que se les olvidó

Los perroflautas se han transformado en cayetanos y quienes vivieron alborazados la toma de Sol en otro mayo florido, chirrían escandalizados por la toma de Núñez de Balboa, semiesquina Ayala.

Quizás se han dado cuenta de repente que eso era lo fácil. Cuatro tipos con labia, una cacerolada y a hacer demagogia con las contradicciones del sistema. ¿Contradicciones me dices? Las que arrastran ellos sí que son de libro.

Echenique, que nunca se distinguió ni por coherencia, ni por labia, ni por cultura, se lo pone a huevo para que el alcalde Almeida entre de cabeza y se lo zampe de un bocado

Monedero, que iba para intelectual dirigente y se ha quedado en gente, insulta, desbarra, se encocora y desgañita como esos aficionados al fútbol que se bajan el santoral cristiano del padre Croisset cuando los suyos fallan una pelota que solo había que empujarla.

De Iglesias, mejor no hablamos. Su historial parlamentario va camino de convertirse en el modelo que ningún diputado debe imitar si quiere que se le considere con criterio y no un mitinero a tiempo completo.

Ahora bien, nada tan grotesco como los lagrimones derramados ante el fallecimiento de Julio Anguita y la común pretensión de erigirse en herederos de su legado, como si fuese tan fácil.

Alguien les acaba de recordar que Anguita se mantenía con su Seat de los tiempos en que se extinguen los dinosaurios, pero ésa es la anécdota. Con lo que se mantenía el político de Fuengirola era con el ideario intelectual, no intacto, sino mejorado por la experiencia, algo que solo puede hacer quien ha tenido, porque escuchar que Garzón no sabe parar de llorar produce escalofríos.

Por cierto, nadie se preocupó de que los asistentes a su entierro respetasen las medidas de seguridad.

Un comentario a “De aquellos mayos”

  1. sintrom

    Parece anti natura que uno pueda definirse como intelectual y comunista. Yo diría que son CARNICEROS con carrera. Carniceros de matadero, ansiosos por matar al vecino del primero, facha o dominguero, pero se empieza por uno y cogiendo carrerilla a los cien millones llego.
    Disfrazar a un ASESINO CONFESO de profesión COMUNISTA de austero y buenista porque no lleva la pipa en la mano ni disparos pero…, nos trajo estos tiempos de miseria y revolución en vez de estar visitando las estrellas.

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