Vicente Latorre, el músico de los mil coros

Nace el 4 de febrero en Lugo y desarrolla una triple actividad musical como director, compositor y profesor durante más de 60 años

LA PRENSA LO califica a su muerte como el último de una generación de músicos lucenses y probablemente lo fue a tenor de fechas y trabajos, pero si lo dice el periodista es por ser sobrino de Juan Montes y por haber recibido del maestro su archivo musical, aunque él a su vez lo done luego al Museo Provincial.

La música le viene también por parte de padre y de un segundo tío, que fueron instrumentista y director de la Banda Municipal, respectivamente.

Vicente Latorre Ventura (Lugo, 1893), había nacido un 4 de febrero como hoy. Crece lo suficiente para ser un zangolotino y a los pocos días de entrar en el siglo XX, con ocho años a cuestas, aprueba el examen de admisión en el coro de la Catedral, que entonces dirige el maestro de capilla Octavio Torres, poco antes de ser agredido en los Cantones por un ebanista que le hiere en la cabeza.

Luego, el cabildo da el visto bueno a la calidad vocal del aspirante y de ahí al coro. También será organista auxiliar y organista segundo, así como titular de la parroquia de Santiago A Nova, cuando su templo dispone de un instrumento, allá por el 1907, es decir, con apenas 14 años.

Más tarde, en San Pedro y San Froilán, a lo que hay en sumar las clases de piano que recibe en el Círculo del director de la Banda, Antonio Marti.

Casado con Purificación Fernández Carral, de Outeiro de Rei, compone una Canción de Saavedra inspirada en los tarareos que ella recuerda de su niñez, pero que mantiene inédita casi toda su vida.

De la obra estrenada, Latorre se siente más satisfecho de la zarzuela Meigas e Trasgos, con letra de Amaro Álvarez, y el Touporroutou a cuatro voces, que estrena el Orfeón Gallego, pero su producción de desparrama en infinidad de aires gallegos, como muiñeiras, pandeiradas, alalás, foliadas y alboradas, así lo que él llama música carnavalesca, propia para ejecutar en los bailes de sociedad. Las letras de muchas de estas composiciones son fruto de colaboraciones con Antonio de Cora, Amaro Álvarez y Trapero Pardo, entre otros.

Su otra gran labor musical es la creación de coros y rondallas, en las que él se inicia como bandurria de los Antonianos.

El nombre de Vicente Latorre está detrás del nacimiento de rondallas como Los Reyes del Trébol (1912), Los Caballeros del Siglo XVIII (1913) Orfeón Rondalla, del Orfeón Gallego (1914), Los Pajes del Rey (1916) y Los Caballeros de la Cruz de Oro (1917), y de los coros Cantigas e Aturuxos (1920), Frores e Silveiras y Orfeón Gallego (1924).

Una tercera faceta de su actividad musical es la enseñanza, principalmente en el Seminario Menor y en el Instituto, así como la de asesor de la Banda de Falange o director del Coro de la Prisión y del Coro Xan Montes.

El autor de la Negra sombra, Pascual Veiga, Martí, Junquera, Gustavo Freire y Chané son sus compositores de referencia, aunque él solía decir que había más, para no molestar a nadie que pudiese no citar en ese momento.

Pero no estaría completa la referencia a este música de Lugo sin recordar la Orquesta Latorre, una formación musical con la que ameniza, como se dice entonces, infinidad de fiestas en el Méndez Núñez, el Casino de Lugo, el Círculo y numerosas salas de la provincia.

En 1962, cuatro años antes de su muerte, Latorre recibe un homenaje ofrecido por Glicerio Albarrán y presentado por Tuñas Bouzón, en el que Marta Blanco canta la Canción de Saavedra, posiblemente para estrenarla en público, lo que logra emocionar a la pareja.

Un comentario a “Vicente Latorre, el músico de los mil coros”

  1. Julio Méndez

    Recuerdo a Vicente Latorre acompañando en los ensayos al coro “Cántigas e Frores”, que preparaba para ir a Madrid, un fragmento de Las danzas guerreras del príncipe Igor.. Yo era muy joven, 17 o 18 años y el era ya un hombre con muchos años encima, pero muy experimentado pianista. Quizá en 1963 o 64.

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