Barreiro Pico, la primera bachiller y universitaria

Nacida en Viveiro, desarrolla todo su trabajo en Ribadeo, de donde era su abuelo, Justo Pico de Coaña

LAS CALLES DE Ribadeo dedicadas a Manuela Barreiro Pico (Viveiro, 1877), y a Justo Pico de Coaña forman una T aunque no llegan a tocarse. Son nieta y abuelo.

Manuela fue una ribadense de Viveiro, porque nace nada menos que en el antiguo convento de San Francisco, donde vive su abuelo materno, el citado Justo Pico de Coaña y Vijander, mientras es maestro allí. Aunque también podría haberlo hecho en Ribadeo, que es la cuna del propio don Justo; o en Piugos de Lugo, de donde es su padre, Manuel Barreiro, maestro también, o incluso en Valladolid, donde nace otro pariente famoso suyo, Ramón Ferreiro Rodríguez-Lago.

Indudablemente, ser hija de uno de los pedagogos más sobresalientes de la Galicia del XIX y tener también un padre profesor, son dos circunstancias que influyen en la educación de Manuela, tanto o más que haber nacido en el antiguo convento, plagado de arte, cultura e historia.

Justo Pico de Coaña, el abuelo ilustrado, había escrito que “es mala costumbre hacer a los niños papagayos: ningún conocimiento les aprovecha si no se les dan nociones exactas de los objetos a que se refiere, y la afición a la lectura se pierde al dejar la escuela”.

La frase parece escrita para su nieta, pues evidentemente la niña no deja la afición a la lectura tras terminar la escuela, ni mucho menos.

A partir de ese momento, la trayectoria de Manuela, como buena pionera que fue, va a pasar por una fase en el que toda actividad académica o comercial incluye una serie de permisos que debe otorgar la autoridad. Permiso para estudiar bachillerato, para matricularse en Farmacia, para licenciarse, para abrir oficina… Lo que para cualquier alumno masculino es la continuación lógica de un derecho que se adquiere al mismo tiempo que los conocimientos, en Manuela lleva añadido el correspondiente e infamante permiso oficial.

En Ribadeo estudia la enseñanza primaria, probablemente en las aulas del Colegio de San Luis, para examinarse luego de Bachillerato en el Instituto de Segunda Enseñanza de Tapia de Casariego, entre los años 1890 y 1893. Después traslada su expediente al Instituto de Segunda Enseñanza de Lugo, y allí se examina los cursos de 1893 a 1895, por enseñanza no oficial, no colegiada.

Ese último año obtiene el título y como no consta ningún antecedente, se la considera como la primera mujer gallega en conseguirlo.

En La Farmacia Moderna del 5 de febrero de 1897 se escribe: “Pierden el tiempo, el dinero y algo más, que siempre constituyó la mejor aureola de las damas, las familias que tienen el mal gusto de dedicar a sus hijas al manejo del bisturí o a los trabajos de laboratorio, indicando también el interés y el permiso de los padres para hacer esos estudios”.

La paradoja será que Manuela bautice su oficina en Ribadeo (Rodríguez Murias, 12, actual taberna El Cabás), como Farmacia Moderna. El pueblo la renombra como “a farmacia das Piconas”, ya que en ella se encuentra muchas veces su hermana Emilia, y siendo ambas de apellido Barreiro Pico…

El 7 de mayo de 1901 recibe el título. Para conseguirlo ha superado varios trámites, como ser la primera bachiller de Galicia en el Instituto de Segunda Enseñanza de Lugo (1896), ser la primera mujer matriculada en la Universidade de Santiago de Compostela (1896) y la primera Licenciada en Farmacia en Galicia (1900) (la séptima en España).

María Isabel Fernández García es autora de la monografía “Manuela Barreiro Pico. Ribadense destacada”.

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