Joaquín Tagar, de la radio a la política pasando por América

29-Oct.-1980, el día de los dos premios Ondas de Lugo, Manolo Sicart y él

PARA EL CARNÉ de identidad es Joaquín García Taboada (Palas de Rei, 1943). Para el mundo del periodismo y buena parte de sus amigos, es Joaquín Tagar.

Nos conocimos en el Madrid de los setenta, como redactores de Radio Popular y Efe respectivamente. Siendo lucenses, ejercimos de gallegos y en compañía de Emilio Temprano, Manuel Fraga de Lis y otros de la tierra creamos durante cuatro ediciones los premios Gallegos del Año.

En Palas de Rei vive hasta que tiene once. “Fui a la escuela de don Manuel Cordeiro _ padre de Luis _, un hombre bueno y maestro clásico que trataba de estimular el interés de sus alumnos por aprender. En los momentos en que no había escuela ayudaba a mis padres, cuidando las vacas en algún prado o atendiendo en la panadería”.

En 1954 se marcha a estudiar al colegio-seminario de los Padres Redentoristas de Astorga. Inicia los estudios superiores de Teología, pero los deja. Va a la Escuela de Cinematografía, y de ahí, a la de Radio y Tv. Comienza a colaborar en Radio Popular de Madrid. Por allí andan Manolo Lombao, Adolfo Gross, Loles Díaz Aledo, Manuel Martín Ferrán. “Llegué a trabajar con Luis del Olmo. Homero Valencia era jefe de informativos de Radio Nacional cuando me fui destinado a México y Luis Ángel de la Viuda, el director. Trabajé con Iñaki Gabilondo cuando pasó a la SER, con Fermín Bocos y otros muchos como Gerardo González, Luis Fernández, etc., cuando la compra el grupo PRISA. En TvE estuve con María Antonia Iglesias, con Matías Prats, Jesús Hermida…”

En ese momento también colabora en Gaceta Ilustrada y en La Vanguardia. Y en paralelo forma parte de la oficina de prensa clandestina del PSOE. Una empresa, NEDOSA -Negocios y documentos S.A.- es la tapadera.

Es nombrado corresponsal en Latinoamérica. “Fueron los cuatro años más apasionantes de mi vida”, pues logra entrevistas que son exclusivas mundiales.

A Felipe González lo conoce en el despacho de la calle Jacometrezo. “Posteriormente, estando ya en América coincidimos varias veces en diferentes lugares y eso fue haciendo crecer la relación.

Indago más sobre la personalidad del expresidente. “Es un hombre que piensa las cosas dos veces y no se precipita. Sabe dominar los nervios y es un gusto trabajar con él. Acepta que le digan las cosas aunque se esté en desacuerdo y tiene mucho sentido del humor. Es un hombre totalmente centrado en descubrir el futuro y va varios años por delante de los demás. Hay artículos suyos publicados en 2006 que hablan de lo que iba a pasar en Cataluña. Cuando nadie hablaba de la globalización el decía que era el futuro para el que había que prepararse, estoy hablando de finales de los 90”.

“Siempre hemos estado en contacto desde que empecé a colaborar en el grupo parlamentario (1977). Mi mujer, Soledad Cazorla, decía que éramos una pareja de hecho.

Joaquín tiene varios premios Ondas colectivos y uno individual, por su información sobre la quema de la embajada española en Guatemala. Uno lo recibe el mismo año que Manolo Sicart. También tiene otro por la libertad de expresión.

“Pero uno de los que más satisfacción me causan es el que este año nos concedieron en Bruselas en la sede del Parlamento Europeo, el Silver Rose, al Fondo de Becas Fiscal Soledad Cazorla Prieto que promovimos mis hijos y yo para atender a los huérfanos y huérfanas de la violencia de género. Me siento muy vivo y el futuro me preocupa más que el pasado que ya se fue y como suelen decir, que me quiten lo bailao…”

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