Rivas Reija, el hombre de los mil títulos

Intenta certificar sin éxito el nacimiento de Julián Besteiro en O Corgo

EL NACIMIENTO DE Manuel de Rivas Reija y Riva de Neira (O Corgo, 1918), tiene lugar en la casa-torre de San Xulián de Vilachá de Chamoso, antes Lugo, hoy O Corgo.

Es solar de los Meilán y del marquesado de los Villaguisada, con buen archivo y biblioteca, y donde en el siglo XVIII, Andrés de Rivas Besteiro, de Adai, aporta a la familia el primer apellido que Manuel lleva.

Más cerca de su nacimiento encontramos a sus padres, María Petra Reija Ferreira y Cedrón, de la casa Froilaz de San Juan de Segovia, nacida el 23 de diciembre de 1891, y José Antonio de Rivas-Varela Méndez, nacido el 4 de febrero de 1893 en la mencionada casa-torre. Casan el 12 de septiembre de 1917 y al año siguiente tienen a Manuel.

No ha de ser mucho riesgo afirmar que es en esa casa-torre de Chamoso donde nuestro personaje se aficiona a la investigación genealógica, donde se hace experto en heráldica y donde descubre los títulos que pueden haberle correspondido, así como la historia de aquellas tierras y sus gentes. Había resuelto el bachillerato en la Academia Lucense que dirigía el sacerdote Pedro López Platero.

Su colección de títulos académicos y nobiliarios lo convierte en un singular personaje. La relación de todos ellos, que se mezclan y entrecruzan, debe comenzar por señalar que es descendiente de la Princesa de Santa Rosolea, Antonia de Riva de Neira, que a su vez lo recibe directamente de Mariana de Neoburgo el 27 de enero de 1670 y del marqués de Carlos Rey, título otorgado a Diego Antonio de Rivas por un archiduque de Austria.

Fue doctor en ciencias genealógicas, históricas, heráldicas y nobiliarias por la Universidad Internacional Filobizantina IPHBAU de Florida, doctor en Derecho Nobiliario Europeo Comparado, miembro espatario de la Toparquía de la Orden de San Eugenio de Trebizonda, siendo príncipe Juan Arcadio Láscaris-Comneno, secretario de la revista de estudios históricos greco-bizantinos, Byzak, kleisourarkas de Mikrasia, caballero miembro de la Congregación de San Ildefonso y de la Hermandad de Caballeros Mozárabes de Toledo, miembro de las Academias de Roma, París, Londres, Atenas, Nueva York, Ginebra, Alejandría y Tokio, intendente mercantil, técnico superior en Ciencias Empresariales y técnico de Seguros, titulado por los institutos de Estudios Históricos Medievales de Cataluña y de Estudios Heráldicos de Puerto Rico.

Estaba en posesión de seis títulos nobiliarios y 18 blasones, pero como él mismo explicaba “no hago uso de ninguno de ellos en España, porque tendría que pagar al fisco medio millón de pesetas”. Un currículum así no es fácil de encontrar y su singularidad no necesita mayor certificación.

La más singular aportación de Manuel Rivas es aquélla donde narra las vicisitudes del nacimiento del político socialista Julián Besteiro en O Corgo, que veremos al detalle cuando de él se trate.

Rivas recoge testimonios de los vecinos más ancianos de Franqueán, entre ellos el de la señora Apolonia, que lo ve nacer en estado preagónico. “Este neno nunca vai ir ó poleiro”.

Su madre, Juana Peregrina Fernández y García, lo concibe después de veintitantos años de matrimonio. Llega a Lugo muy enferma para pasar el verano de 1870 en la casa de Cima de Vila y Julián nace allí el 14 de septiembre, no el día 21 del mismo mes en Madrid, como dicen las biografías oficiales.

Rivas hizo en vida todo lo que pudo por certificar el lucensismo de Besteiro, pero se ve que hay tendencia al inmovilismo.

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