De Funes a Maupassant, con escala en los reyes

Hoy se cumplen los 105 años del nacimiento del actor francés Louis de Funes, nieto político del don Teolindo

TRAS SU PASO por la universidad de Santiago de Compostela, Teolindo Soto y Barro (Ortigueira, 1840?) se vincula de por vida a Lugo, donde será notario, presidente del Círculo das Artes en dos ocasiones _ 1881 y 1885 _, y diputado liberal a la sombra de Manuel Becerra hasta la muerte de éste. Luego, por muy breve tiempo, representa a Pontevedra en el Senado.

El periodista y poeta Antonio Palomero, que firma como Gil Parrado cuando se pone satírico, le dedica unos versos que le afean su labor en sede parlamentaria: “Como nadie lo conoce / su oscuridad no desgarro, / pero sé que Soto Barro / es orador sotto voce.” Bueno, como tantos.

No por ello este orador callado deja de colaborar estrechamente con los dos Alfonsos, XII y XIII.

Casado con Leonor Reguera, son padres de siete hijos, aunque de uno, Manuel, se olvidan las biografías por haber fallecido siendo niño. Entre los Soto Reguera figuran el militar Cándido y el abogado lucense José, director general de Administración, presidente del Ateneo de Madrid entre 1926 y 1930, y diputado liberal por Lugo y Viveiro en sucesivas ocasiones. José es quien hace las presentaciones entre Fernando Pardo Gómez y Gregorio Marañón, un momento siempre recordado por el longevo médico lucense recientemente fallecido.

Hoy nos interesa hablar de su hermana mayor, bautizada Leonor como la madre y casada a contrapelo con un noble abogado sevillano, que a la sazón vende joyas en Ortigueira, Carlos Luis de Funes de Galarza.

Leonor y Carlos se dan a la fuga para que la negativa paterna se enfríe y recapacite. Su escapada se detiene en Francia, donde apenas viven dos años antes de que la parca se lleve a don Teolindo, precisamente cuando el marqués de la Vega de Armijo le ha ofrecido una cartera ministerial.

Los fugados tienen tres hijos y los dos primeros rinden homenaje en sus nombres a ese abuelo cascarrabias que no aprueba la boda de sus padres. La primera se llama María Teolinda Leonor y el segundo, Carlos Teolindo Javier.

El tercero, cuando la familia completa su afrancesamiento, recibe los nombres de Louis Germain David y llega al hogar de los Funes en paralelo a la guerra del 14, exactamente el día 31 de julio, es decir, hace hoy ciento cinco años, cuando don Teolindo ya hace ocho que ha muerto. El niño será conocido en todo el mundo como Louis de Fùnes, el gendarme de S- Tropez. Ciento cincuenta películas le contemplan.

Cuando en 1906 fallece el notario Teolindo Soto y Barro, se publican de él dos esquelas en la prensa de Madrid. Una en El Imparcial y otra, en El Liberal. La primera ve la luz con una pequeña, pero significativa errata. El cajista se equivoca llamando a su yerno “Carlos de Junes”, y claro, así no hay forma de seguirle la pista al actor.

Teolindo está enterrado en Ortigueira, pero quienes lo visiten en el recoleto cementerio marino que lo acoge no podrán certificarlo con sus ojos, ya que su sepultura tiene la lápida de mármol dada la vuelta. Al menos así la tenía cuando lo hicimos nosotros, hace ya unos cuantos años. Por fortuna nos acompañó Xesús, Cefucho, cicerone local que sí lo sabía.

Don Teolindo también va a compartir familia con Guy de Maupassant porque el actor se casa con Jeanne Augustine Barthélémy de Maupassant, o sea, la bisnieta del autor de Bel-Ami.

En la casa de los Cheda nos enseñan una fotografía del actor, con una dedicatoria en castellano a Santa Marta de Ortigueira, “donde nació mi madre”.

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