El barbudo que se crió en Bretoña

Sesenta años después de entrar en La Habana muere el amigo y mano derecha del Che

EL CHE VIVE rodeado de gente de Lugo, o muy relacionada con la provincia. La primera, Carmen Arias, su niñera sarriana. Después, Fidel, y ya metidos en la harina de Sierra Maestra, del Congo y de Tanzania, Óscar Fernández Mel (Colón, 1931), nacido en Cuba y crecido como niño en Bretoña (A Pastoriza), de quien fue amigo y padrino de boda.

Óscar es de los pocos gallegos/americanos que nacen más allá del Atlántico, vienen a Galicia y regresan de nuevo a América. Así fue porque la peripecia de sus padres, José María Fernández Penelas y María Mel de Castro se había iniciado con un primer traslado a Cuba antes de que él, el más pequeño de sus hijos, naciese.

En el 1932 su madre vuelve a Currás, dentro de la parroquia de Santa María de Bretoña, en A Pastoriza. Y allí, casi con dos años, es bautizado el 1 de enero de 1933, precisamente el mismo día en que Fidel y los revolucionarios entrarán en la capital cubana, pero 26 años antes.

Óscar guardaba un recuerdo agridulce de los cinco años que pasa en Bretoña. Agrio, porque en la escuela aún no está Paco Martín e impera un sistema de castigos nada atractivo, pues a las primeras de cambio los niños son obligados a arrodillarse sobre semillas o sobre arena. Dulce, porque al margen de esos sufrimientos, la vida es alegre y placentera para un niño como él.

En el 37, María Mel logra embarcar de nuevo hacia Cuba. Allí le espera su marido, y a Óscar, el instituto de Colón y la Facultad de Medicina de La Habana.

A veces se dice que Óscar estuvo con los barbudos en Sierra Maestra. No es exacto. Óscar _ Oscarcito en denominación del Che _, aunque médico, es uno de los barbudos. Concretamente, integrado en la Columna 1 y a las órdenes del propio Guevara, colega de profesión. Y así desde los 24 años, cuando da el paso para tirarse al monte con ellos, hasta que cumple 28 en la decisiva batalla de Santa Clara.

En A Pastoriza hay un interés no disimulado, aunque prudente, por seguir el desarrollo del movimiento revolucionario cubano, no solo por la participación de Fernández Mel, sino también por otros barbudos relacionados con el municipio, como ocurre en otros lugares de Galicia.

Su condición revolucionaria se va a revalidar en el fracasado episodio congoleño, la otra cara de la moneda del internacionalismo cubano. Y no va con el Che a Bolivia porque el propio Ernesto Guevara le encarga de organizar la salida por piernas de los cubanos de África, pensando quizá que su condición de médico favorecería la atención de heridos y enfermos.

Antes de morir en Bolivia y poco después del triunfo, el Che accede a ser el padrino de boda de Óscar, aunque, según sus palabras, no era amigo de esos protocolos. La desposada es la actriz Odalys Fuentes, que en el 1959 se encuentra en su mejor momento y que no duda en sumarse al movimiento de los barbudos. Es precisamente Ernesto quien se la presenta a Óscar.

Odalys se inicia como acompañante del chileno Lucho Gatica en su gira cubana y llegará a ser la modelo de Max Factor para América Latina. Tiene tres hijos con el comandante Fernández Mel.

Éste será sucesivamente jefe de Estado Mayor del Ejército Occidental de Cuba en África, presidente del Colegio de Médicos, director del hospital Frank País, alcalde de la capital y embajador de Cuba en el Reino Unido y Finlandia. Luego, poco a poco, se profundiza su discreto alejamiento de Fidel.

Con Primitivo Iglesias en el ayuntamiento, A Pastoriza le rinde homenaje y logra que Oscarsito vuelva por segunda vez a la patria de sus padres, que es la suya de infancia. El pasado junio fallece en La Habana.

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