53 años con título de Mujer Ideal

El 23 de julio de 1966 es elegida Mujer Ideal de España, y poco después, en Móntecatini (Italia), Donna Idéale de Elegancia

OCURRE HACE 53 años como un aggiornamento de los concursos de misses en pos de la dignificación de la mujer. Un terreno donde se ha avanzado en años lo que no se había hecho en siglos. Sin embargo, hoy se mantienen los primeros y han desaparecido estos otros, menos frívolos.

Todo empezó en 1951, cuando un grupo de católicos italianos inventa la elección de una Donna Idéale para contrarrestar la de misses. En 1956, Pío XII le da el espaldarazo al recibir en audiencia a la ganadora, María Paola Carletti, maestra de primera enseñanza. El pontífice comenta: “Por fin, un concurso distinto. Un concurso bueno”.

El invento se internacionaliza y el año 1965, organizado por la revista Teresa, España envía a su primera representante, la malagueña de 18 años, Rafaela García Mesa. El próximo año ya no estará en manos de la revista Teresa, demasiado apegada a la estética falangista, en las de Telva, en cuyas páginas se persigue el modelo de la nueva española que alborea y que en pocos años dará como fruto la chica Telva, tan ponderada por el propio Paco Umbral.

Quizás hubo un ojeador que repara en las condiciones ideales de una lucense afincada en A Coruña que en 1960 ha ejercido como reina de los Juegos Florales de Galicia celebrados con Wesceslao Fernández Flórez de mantenedor y Cunqueiro como ganador de la flor natural. Es Pili Páramo Neyra (Lugo, 1938), esposa del teniente de navío de la Armada, Vicente López-Perea Lloveres y madre de dos hijos. Parece una buena candidata en un concurso como el de la Donna Idéale de Europa.

Y tanto que sí. Pilar ha tenido una educación liberal y muy adelantada para su época. Después de acabar el bachillerato, el notario Juan Morros Sardá, casado con María Montenegro Neyra, prima de su madre, le aconseja que estudie Derecho, pero su padre la convence para que viaje, aprenda francés e inglés y conozca otras culturas.

A las leguas se veía que Pilar daría mucho juego en Europa. Y así es. La competición nacional la proclama como Mujer Ideal de España entre ocho finalistas de las cinco mil participantes. El primer paso ya está dado. Ahora se trata de viajar a Roma el 25 de agosto, y de la capital, a Montecatini Termas, donde se celebra la final europea con pruebas como lavar y planchar a máquina, tricotar, cocina, hacer un cóctel, preparar unas flores y los consiguientes exámenes sobre elegancia, personalidad y cultura.

Finalmente Pilar consigue el título de mujer más elegante de Europa. Ella había realizado estudios de interiorismo en la escuela de Eusebio da Guarda y es la primera presidenta de Unicef Galicia. Por su conocimiento de idiomas la nombran delegada para representar a España en Berna ante la ONU. El matrimonio compra, casi en ruinas, la casa grande de San Xoán de Pravio, en Cambre, que rehabilitan y convierten en su hogar durante cuarenta años.

Pilar crea su propia empresa, Decor-Shop S.A., un estudio de decoración nacido “tras revalidar mi titulo de arquitecto interiorista a nivel europeo”.

Algunos de sus trabajos fueron los del Portaviones Príncipe de Asturias, el yate Montalegre, las oficinas de Caixa Galicia en Barcelona, A Coruña y Ourense; el Gran Hotel de La Toja, las oficinas de Cesce y del ICO, la planta vip de la Fundación Barrié, varias estancias del ayuntamiento coruñés, un stand para España en la feria de Toronto, el sanatorio San Rafael, estancias vip en Euroespes y un proyecto de un hospital que no se lleva a cabo, en Rumanía.

Un comentario a “53 años con título de Mujer Ideal”

  1. Rigoletto

    Permita, don José, que meta mi desafortunada pezuña en esta su casa, pero es que he visto lo que sin duda es un despiste en su interesante artículo sobre Armando Durán.
    Dice usted con acierto que el panteón de los Ventosinos Reboredo fue diseñado por Nemesio Cobreros Cuevillas. Pero añade que en 1863. ¿Se ha dado cuenta ya? En efecto, por esas fechas Cobreros contaba 15 o 16 años y por lo tanto ni siquiera habría comenzado su carrera de Arquitecto. Nada más acabarla se vino a Lugo como técnico provincial, y eso ocurrió en 1870.
    Así pues, el panteón de marras lo diseñó Cobreros, sí, pero en 1890, tras la muerte de Rosa Ventosinos Reboredo, para quien su marido Antonio Rodríguez Franco (había habido otro esposo antes), por acuerdo previo con ella, encargó la capilla funeraria, que edificó Luis Vázquez Barreiro. El interior, de un modernismo exquisito, fue encargado a una casa de Barcelona –Pagés y Casamitjana– que empleó mármoles son de Carrara de calidad superior.
    El equívoco en que parece haber caído usted, don José, (y antes de usted el Ayuntamiento) de que la construcción fue en 1860 viene de que allí está enterrado también el hermano de Rosa Ventosinos, Antonio Mª, fallecido en Cuba en aquel año y traido a nuestra querida Metrópoli del Nabo en 1891. Sus restos fue a buscarlos a La Coruña Daniel Rodríguez Franco (hermano de Antonio y futuro esposo de Tesesa Ventosinos). Al llegar a Lugo tuvieron los añosos huesos del habanero el privilegio de asistir a la segunda representación de la Misa de Difuntos del maestro Montes, que compuso para el cabo de año de Rosa. Al día siguiente se interpretó también para Antonio Mª.
    Este Antonio Mª es un personaje de mucho lerelo, si me permite la vulgar expresión galaico-duriense. Nacido en Lugo, se fue de joven a Cuba, donde llegó a poseer dos ingenios (“Manuelita” y “Jigante”), amasando una fortuna suficiente como para que ni la vida cosmopolita que llevó su hija Teresa Ventosinos Reboredo y su ahijada Teresa Miranda Belón acabase con ella.
    Teresa Ventosinos había nacido en la Habana, de madre desconocida (ha leído usted bien) y, muerto su padre…
    ¡¡¡Basta!!! Disculpe mi atrevimiento. Me distraigo y hablo de más. Solo espero no heberle separado mucho tiempo de sus importantes ocupaciones.
    Reciba desde mi turris eburnea, en la plaza del Evangelista leonino, mi más atento saludo.

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