El ingeniero de los saltos

Benigno Quiroga López-Vázquez interviene al menos en la construcción de una decena de embalses

EN LA SAGA de los Quiroga hay alcaldes, ministros, ingenieros y cantantes de ópera, pero si un rasgo distingue por común a casi todos los Quiroga modernos es su afán por los avances, lo que a veces les vale el aplauso del respetable, y otras, la incomprensión e incluso la crítica. Es el caso de Benigno Quiroga López-Vázquez (Láncara/Madrid?, 1903), nieto de su homónimo más conocido y de la siempre recordada diva operística Julia Espín, la musa de Bécquer.

Este Benigno, unido su nombre a Fenosa, fue denostado a los niveles de Pedro Barrié de la Maza, lo cual no quiere decir en absoluto se hiciese con razón.

Los Quiroga vinculados a la Casa Grande de A Pobra de San Xiao, como su abuelo, Benigno Quiroga y López-Ballesteros, líder liberal moretista, están ligados a la construcción de la carretera que une A Ferrería de O Incio con el manantial, que va a permitir la realización de innovadores experimentos sobre asfaltado, como vimos en el cromo de Eusebio Pelegrí.

Carreteras e infraestructuras locales se realizan gracias a su mecenazgo, como la implantación en España del sistema Sintonía de Matías Balsera, para mejorar las comunicaciones de radio, por el que se interesa Guillermo Marconi. Y por supuesto, la familia es la primera interesada en crear la estación del ferrocarril de A Pobra, cuyos terrenos ceden gratis et amore en 1880.

El 11 de abril de 1920 se inaugura la luz eléctrica en Pobra de San Xiao. Es obra de la empresa hidroeléctrica que ya ha hecho lo propio en Sarria y Samos y que responde al revelador nombre de Quiroga Espín y Martínez.

José Quiroga Espín muere en la Casa Grande de A Pobra el 4 de noviembre de 1929. A partir de entonces y durante varias décadas más su viuda, Teresa López-Vázquez y Garnica, se va a convertir en la figura visible de la familia. El 5 de abril de 1965, el lugar que entonces es a todos los efectos la Puebla de San Julián se inunda de gente que desea despedir a Benigno Quiroga. A muchos vecinos les llama la atención el hecho de que algunos familiares _ los más jóvenes_, vistan pantalones vaqueros durante el entierro. Los vaqueros, otra innovación de los Quiroga.

Benigno fallece el día 3 de ese mismo mes en Lausana (Suiza), mientras la ciencia médica trata de evitarlo. Casado con María del Carmen Piñeyro Caramés, hija de los condes de Canillas, había sido ingeniero de la línea del ferrocarril de Zamora a A Coruña, director de la General Gallega de Electricidad en Ourense, creador y director gerente de Fenosa, brazo derecho de Barrié de la Maza y Gran Cruz del Mérito Civil.

Uno de sus hijos, el presidente de la Academia Gallega de Gastronomía y de la Cámara de Comercio coruñesa, José Antonio Quiroga y Piñeyro, recuerda que en su familia se vendían propiedades para financiar obras públicas que favoreciesen las carreras políticas “hasta que llegó mi padre y se encontró que aquello estaba en la ruina más absoluta. Mi padre estudió la carrera de ingeniero con becas y ayudado también por la venta de algunas alhajas de mi abuela. Cuando terminó, se dedicó a rehacer la fortuna familiar, a recuperar tierras, casas, poco a poco”.

Sustituido en la empresa por Fernando Salorio Suárez, atrás deja su intervención en la obra de los saltos de Belesar, Ponferrada, Las Conchas, Os Peares, Eume, Mao y Valdriz, y sin terminar, los de Velle, Castrelo y Frieira. El de Valdriz, sigue vinculado directamente a la familia y en plena explotación.

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