Bal y Gay, el nacimiento del oído absoluto

Hace 114 años nace en Lugo el compositor y musicólogo

BAL Y GAY (Lugo, 1905), nace el 23 de junio. En su centenario reunimos para un reportaje las voces de su sobrina, Mercedes Bal; su sobrino nieto, también compositor y biógrafo, Javier Arias Bal y el propio músico a través de entrevista grabada por Francisco Rivera Cela (1974) con destino a su libro Lucenses. Esto dijeron sobre los primeros años del músico.

Jesús Bal y Gay.- Nací frente a la Puerta de la Estación. Yo soy lucense por los cuatro costados, mis padres y mis abuelos maternos y paternos eran lucenses, y en Lugo fui educado y formado hasta que vinieron los estudios superiores. Hasta los 17 años yo he sido un producto exclusivamente lucense.

Mercedes Bal: Mi abuelo, un niño que a los 14 años emigra a Cuba desde San Esteban de Uriz (Begonte), iba despidiéndose de todo: “adeus carballeiras, adeus toxos… nunca máis vos volverei ver”. Pero también dice: “Volverei para casar coa filla de Gay”. Gay era el rico del lugar. Si él tenía 14 años, ella tendría unos ocho. No creo que estuviera enamorado de una niña de 8 años, pero lo dijo y en el año 1893 vuelve de Cuba. Concha Gay Núñez está soltera y se casan. Algo de película.

JByG.- A mi hermana se le antojó estudiar música y entonces mi padre compró un piano y fue a darle lecciones doña Mercedes Cornide _ sus verdaderos apellidos eran Lorenzo López _. Yo andaba por allí atisbando lo que hacía mi hermana y lo que le explicaba doña Mercedes, y un día la profesora dice: “A este chico parece que le interesa mucho esto, a ver, tú…” Y me hace unas preguntas que yo sé por lo que le había explicado a mi hermana. Ella les dice a mis padres que debía estudiar música. Y así empecé. MB.- La niña solo tocaba el vals del Gato y el ratón, de Schumann, y se aburría, por lo que dijo doña Mercedes que quien tiene que recibir clases de música es el niño.

Javier Arias Bal.- Tenía un don que se llama oído absoluto. Quien lo tiene entra sin dificultades en el mundo de la música. (Fundamentalmente, quien posee oído absoluto puede identificar las notas y la tonalidad de una determinada pieza musical, entonarlas de una en una sin necesidad de referencias; identificar qué notas son los sonidos cotidianos, y reproducir en un instrumento una canción desconocida con solo oírla una vez y sin necesidad de leerla en una partitura).

JByG.- Yo estudié siempre con profesora particular. Cuando doña Mercedes Cornide se casó, nos recomendó ella misma a una discípula suya, doña María de la Mota, y con ella seguí ya toda la carrera. Luego con Adolfo Parga, también en casa, y finalmente, a la hora de ingresar en el instituto, fui a la Academia de los Ojos Grandes, que dirigía don Modesto Gallego, en Ruanova, 19, en la casa del doctor Lomas. Finalmente, la armonía y el contrapunto los estudio con el músico mayor del Regimiento de Zamora destacado en Lugo, don Cándido Sanz, que era discípulo de Bartolomé Pérez Casas, director de la Filarmónica de Madrid.

MB.- Recuerdo a Mercedes Pimentel, la hermana de los Pimentel, traduciendo del alemán alguna poesía en la sala de casa. Recuerdo a Eduardo Rodríguez, a Segundo Pardo Gil, a los Pimentel, a Pepe Gayoso, que lo quería mucho, a Juan Rof Carballo…

JAB.- Tuvo que tomar una determinación, optar por la música o por la literatura. Él dice que se podó la poesía.

JByG.- Estudio aquí la carrera de música, pero voy a examinarme al Conservatorio de Madrid. De modo que siempre fui por libre. Mi padre consideraba que la carrera de música no era seria y pensé en estudiar otra cosa. Me decidí por la Medicina.

Comenta