Duda inter pares

El libro de mañana

Creo que un día de éstos comienza la campaña para el 28-A. Incluso es posible que sea esta misma noche, pero no crean ustedes que lo van a notar demasiado, porque el político español, descrito desde la filosofía existencialista, es un espíritu en campaña; de la misma forma que el Hombre Enmascarado es el espíritu que camina.

Algunos más que otros, claro. Algunos solo abren la boca para hacer campaña y jamás se les ha oído uno de esos planteamientos áridos y siesos por los que se les paga, porque para decir frases campanudas ya se han inventado los columnistas. Pero bueno, es así.

En las campañas siempre hay un personaje que se lleva todas sus miradas, el indeciso.

Se entiende que el homo dubitat nunca tiene claro cuál va a ser el sentido de su voto, o bien, no lo tiene en esta convocatoria.

Es gente que te para por la calle y te dice: “Mira, chico. Son todos tan buenos, tan honrados y tan sacrificados que no sé. Si unos cuentan con mil soluciones para combatir los problemas de la nación, los otros tienen mil doscientas, y así no hay forma de decidirse”.

Es la sensación que se experimenta ante la carta de un excelente pero desconocido restaurante. ¿Cómo haré para probar el mayor número de exquisiteces?

Pues aquí pasa lo mismo… pero al revés. Estoy plenamente seguro de que nadie les ha parado por la calle para comentarse que si su amigo es uno de esos cuatro millones de españoles que todavía no saben el sentido de su voto, se debe a que todos los partidos le convencen, como las especialidades del restaurante, con solo nombrarlas.

Mañana se presentan en Lugo las recetas de la Marquesa de Parabere, María Mestayer, que no tenía título pero cocinaba como los ángeles. Es curiosa la coincidencia. Campaña y recetas. Feliz elección.

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