Volver a Hollywood

Fotografiada por Luis Ramón Marín con otra artista

La artista se escabulle. Su madre es española. ¿Y ella? “Estelle Dixon se llama Cabrera de segundo apellido. Su madre nació en Monzón. Todo esto nos lo dice su madre, que, como los enanos del famoso soneto de Ruten, parecen hermanas. La hija no oculta el agrado de esta comparación.”

Los admiradores de la muchacha dan pie a una suposición:

_ Estará usted encantada con esa ronda de amor _ preguntamos.

_ Yo me casé a los quince _ interrumpe su madre. (Gracias a lo cual podemos intuir que en ese momento ronda los 35).

_ No lo crea usted _ dice Estelle _. Ignoro todavía lo que es el amor. ¡Solo tengo diecinueve años!

“Volvemos a la hija. Aún pareciendo hermanas, los 19 años de la más joven exigen mayor atención. (¡¿) Sin preguntar, va explicando cómo, habiendo vivido en Los Ángeles, como artista de cine, se incorporó a la Compañía de Harry Flemming en Buenos Aires. Quiso tomar del bailarín unas lecciones. Dándoselas, el maestro descubrió en la discípula condiciones admirables. Este negro que sabe llevar la pechera blanca, tiene buena vista, como el personaje que creara la imaginación de Insúa”. (El periodista se refiere a El negro que tenía el alma blanca (1922), la famosa novela de Alberto Insúa, ya que Harry, efectivamente, es de raza negra).

“Después, convencida, se contrató con él. Y hasta ahora. Terminado el contrato, piensa volver a Hollywood. O quedarse en España, donde tan bien se siente.

_ Hágalo _ insistimos _. Quédese a vivir aquí. Enseguida alguien sabrá conquistarla. ¿No

le gustaría casarse en España?

_ No me gustaría casarme en ninguna parte. Odio profundamente el matrimonio…

Un poco sorprendidos, miramos fijamente sus ojos enormes. Ojos claros, que reflejan frialdad.

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