Color en las fotos

Cazando pulpos en Foz, de Andrés Gamboa

De los Gamboa de Illescas (Toledo) surgen dos artistas de vanguardia, los dos llamados Andrés; uno pintor logicofobista de Sabadell (1910), llamado Andreu Gamboa González Rothvoss, y el otro, fotógrafo pionero de Foz (1900), llamado Andrés Gamboa Vázquez.

Suponemos que los padres de ambos, Andrés Gamboa Navarro y Andrés Gamboa Esquivias, son primos, y primos por tanto, también son sus hijos. El primero forma parte del citado grupo de vanguardia creado a raíz de una visita de Paul Élouard a Barcelona y con el que colabora Maruja Mallo. El otro será uno de los primeros fotógrafos de Foz, tal como lo señala Xosé Ramón Ermida Meilán en el transcurso de las jornadas organizadas por la asociación A Pomba do Arco en la conferencia “A fotografía focega. 1906-1936”, junto con otros fotógrafos de estos años iniciales, Alberte Bravo, Manuel Luxilde, el ribadense Benito Prieto y el mindoniense Santiago Pernas.

Asimismo, A Pomba do Arco y la asociación de vecinos de San Martiño ya habían organizado en 2001 la exposición “San Martiño nos anos 20”, en la que se recoge el trabajo de Gamboa.

Gamboa Esquivias, el padre de nuestro hombre, se casa con una mujer de A Espiñeira y da origen a esa rama familiar gallega. En 1869 es nombrado promotor fiscal del juzgado de Illescas, puesto desde el que interviene en la resolución de los más sangrientos crímenes de la época. Después se le encomienda el Registro de la Propiedad.

Su nombre aparece en un curioso anuncio en el que se ofrece casa a los jóvenes que deseen aprender correctamente lenguas y ciencias mercantiles en la ciudad alemana de Luneburgo, de gran tradición universitaria. Gamboa es el intermediario de H. Gunther, profesor en el Liceo y la Escuela Mercantil de la ciudad, y dueño de la casa aludida.

Un comentario a “Color en las fotos”

  1. Lola

    Señor Cora: Escribo con el email de mi nieto que reside en el extranjero y sale en este ordenador al pinchar su Bitácora de Usted.
    Solo quería manifestarle lo amenas que resultan sus últimos hilos, -como se dice ahora-. Gana Usted mucho cuando aparca la política.
    Espero que no le moleste mi sinceridad, lo dicho, es un placer leer sus añejas historias.

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