Haciendo el indio

Éste es el gachó

Un indio de 27 años está muy enfadado porque sus padres lo han tenido sin su consentimiento. La noticia no aclara si la criatura se acaba de cabrear, o por el contrario lleva así desde el destete.

En el fondo da lo mismo, porque básicamente el indio entra de lleno en la categoría de los homo inhabilis y estos individuos suelen parecerse a los armarios empotrados desde su más tierna infancia, con mil disculpas a los armarios, porque ellos vaya si son útiles.

El indio no quería la existencia. Vaya por Dios. Sus padres se pusieron a la machaquina reproductora sin pedirle permiso, no como a Galileo Galilei, cuyos progenitores estuvieron detrás de él varios meses con un ¡Anda, déjate nacer! Claro, y así da gusto.

Él no quería, oiga, y sin embargo, ahí está, hecho un hombretón de 27 años, comiendo todos los días y seguro que dándose grandes panzadas de series yankees, indias y neozelandesas realizadas por otros personajes que jamás tuvieron entre sus preocupaciones la falta del permiso de concepción.

El hombre se ha dejado fotografiar detrás de una gran barba negra, a lo Melchor, y no nos extraña que lo haga, porque a cualquiera se le caería la cara de vergüenza después de confesar el escaqueo más desorejado de la historia. “A mí no me pidieron permiso para nacer”.

Ni a ti, ni a nadie, cariño. Por eso la gente normal, la que no padece egocentritis aguda como tú, está muy agradecida a sus padres por haberle dado la vida gratis et amore. Aunque la verdad, también lo sabemos, hay padres que deberían tener restringidos sus poderes reproductivos.

No conocemos a los del indio, pero por su bien deseamos que el niño haya salido a la tía Indira, que ya era rarita desde que la llevaron ofrecida al templo de Sabarimala, por desmedrada.

2 Comentarios a “Haciendo el indio”

  1. Caplan

    En esta era de grandes hechos, de grandes y muchas contradicciones, de enormes , ingentes cantidades de noticias diarias y transmitidas por múltiples medios que a veces ni podemos evitar, esta noticia es una de ellas, estúpida a mas de que hace doler la razón.
    Lo malo de todo esto es que impregna, deja escorias en la mente, distrae, ocupa partes subconscientes e inconscientes y salen a la batalla tratando de asesinar al consciente que se debate en inferioridad y a veces enferma y muere, nuestro sistema es un auto-asesino en potencia.
    Me congratulo en poder vivir en este tiempo a pesar de lo convulsivo que es, pero también es cierto que impresionantemente sorprendente, una pena no poder vivir unos cien años mas aun so pena de leer chorradas como esta.

  2. Tolodapinza

    Esperemos que la justicia de su país no sea tan chiripitifláutica como la de España, por decir una nación así, al albur, y sin ánimo de señalar (risas).

    Aquí le darían la razón al nene con efectos retroactivos, condenando a los padres a indemnizarle económicamente de por vida con pagas suculentas, pero no contando desde el día de su nacimiento indeseado por él, sino desde mismo el momento de la coyunda de sus progenitores. ¡Pagad, padres, que sois los idiotas de esta cena!

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