Pepu pupas

Siempre te tenía en mi pensamiento, Pepu

Ay, Pepu, qué pena tan grande. Mira que estabas tú feliz y contento, con tus recuerdos, tus éxitos y tus entorchados clavados por todo el pasillo cuando vas y le dices que sí a Sánchez.

Vamos, que no te importó ser el décimo sexto plato de ese convite envenenado que es la candidatura a la alcaldía de Madrid, sin sospechar que nada más hacerlo te iban a pitar personales como para expulsarte del campo antes de haberlo pisado.

Como dice Lastra, hombre ya está bien de que trituren a quienes se acercan a la política. Hombre, ya está bien, decimos nosotros, que se acerquen a la política personas con sociedades interpuestas. O sea, pillos, pillastres o delincuentes.

Pepu es el tampón. Está en el mejor sitio, pero en el momento más inoportuno. Un sitio al que han dado la espalda Cristina Narbona, Alfredo Pérez Rubalcaba, Margarita Robles, Reyes Maroto, Fernando Grande-Marlaska, José Manuel Rodríguez Uribes, Beatriz Corredor, Pilar Llop y Félix Bolaños. Ésos, que se sepa, porque huele a que hubo otros candidatos en la mente de Sánchez que no solo se negaron, sino que le amenazaron con cortarse las venas si trascendía la propuesta.

Y Pepu, ya ves, décimo sexto plato en el banquete municipal le dijo que sí porque está claro que le gustan las emociones fuertes.

A los dos segundos tenía en los medios a una colega del entrenamiento acusándolo de haberla mandado a fregar cuando se enfrentaron allá in illo tempore. Después le salió lo de la sociedad, y ahora corre como la pólvora el vídeo en el que alaba a Rajoy frente a Zapatero. En el fondo se ve que Pepu tiene buen ojo para la política mientras se mantiene fuera de ella. Otra cosa es pisar la bombilla.

Me encanta el currículum: Coincidió con Sánchez en el Estudiantes.

2 Comentarios a “Pepu pupas”

  1. Tolodapinza

    Nunca sabremos si Pepu ─tan admirable por bastantes motivos deportivos─ pecó de buena fe (“voy a aceptar la propuesta para intentar ayudar y aportar, a pesar de que sé que casi es un suicidio”) o de arribismo (“hombre, yo me apunto, aunque sea el decimosexto al que han invitado a hacerlo; porque esto me tendrá en el candelero unas semanas y, quién sabe, a lo mejor igual mojo el pan en la salsa”).

    A otros personajes podemos tenerlos más o menos calados, pero este hombre es una incógnita. Por lo menos yo nunca le había conocido veleidades políticas.

    Sinceramente, creo que se ha metido en un charco. Hasta las rodillas.

  2. Caplan

    La política debería ser un lugar donde solo cupiesen gentes honradas, decentes y ejemplares ¿ que es imposible ? quizás sería improbable, no imposible.

    Pepu, si no sabes torear pa’ qué te metes.

    Es verdad lo que dice Cora, no disparen los pájaros a las escopetas y no matemos al mensajero , que la cosa no es de ingeniería inversa, la cosa es fácil , si no puedes dar ejemplo no puedes exigírselo a los demás y punto pelota.

    Basta ya de chulear al pais desde fuera y querer hacerlo desde dentro de las instituciones después, a la politica se va con la cara lavada y el corazón en la mano.

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