Un lustro perdido

Debate de altura mirando las bajuras

Debate de altura en la sede de Abanca de Santiago para presentar el libro coordinado por Fernando Jáuregui, Los periodistas estábamos allí para contarlo.

Y como estábamos allí, podemos contarlo.

A la chita callando, y sin acuerdo previo entre los intervinientes, cada uno fue lanzando el tejo más y más lejos, lo cual prepara el terreno para que el presidente Núñez Feijóo remate el encuentro con un espectacular gol de cabeza. De cabeza y de ojos, porque también destacó por su visión de la jugada.

La disculpa era el libro, claro. Homenaje a la transición, homenaje a los periodistas y homenaje a la Constitución en sus cuarenta añitos. Después la palabra se centra en el siempre discutido tema sobre si es hora o no de reformar la Carta Magna. Uno de los participantes en la mesa se niega en redondo a que se aborde “antes de que haya fallecido el último español que la votó”, y otro defiende que debe hacerse con urgencia por los muchos aspectos en el texto que han quedado obsoletos.

En eso estaban todos de acuerdo. Las diferencias se centran ahora en el requisito indispensable. ¿Existe hoy un consenso político similar al del 78 para abordar una reforma con garantías de parir una Constitución para todos?

Entonces entra en juego el presidente y tras hacer una valiente autocrítica del PP y otra similar del PSOE, dictamina que no hay tal consenso, que el Estado no cumple hoy la Constitución y que quienes más pían por su reforma _ exceptuado el periodista allí presente que también lo hace _, solo desean destruirla sin generar una mejor que la sustituya, sino el caos.

Lo que es urgente, recalca Núñez Feijóo, es la reforma de la ley electoral “si queremos evitar que gobiernen quienes menos votos tienen” y solicita un plus para lograr mayorías, “pues llevamos un lustro de inanición legislativa, un lustro perdido”. Hubo más, pero no cabe.

2 Comentarios a “Un lustro perdido”

  1. Caplan

    Estimado amigo, con el debido respeto, el enorme respeto que te tengo y sabiendo tu gran bonhomia y sentido del humor y valor y escepticismo ante esta existencia que nos ha tocado vivir , que tratamos de llevarla de la manera menos penosa y más satisfactoria, dicho esto, me atrevo a comentarte que , sin querer, sin intención, sin poderlo evitar…. me has recordado la película La vida de Brian y el consejo de los activistas judios, sin dejar aparte aquello de los de crear una comisión etc, etc.
    Un abrazo y un cariñoso recuerdo.

  2. Tolodapinza

    Modificar la ley electoral me parece a mi de una urgencia y necesidad superlativas. ¿Dónde se ha quedado lo de “un hombre, un voto”? No puede ser que el voto de un soriano tenga más peso que el de un madrileño, como tampoco puede ser que un partido que se presente solamente en cuatro provincias tenga más escaños por sus pocos votos que un partido que se presente en todas las provincias de España. Por no hablar de la bondad inmensa que tiene una segunda vuelta electoral para eliminar cánceres populistas.

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