Babel

Babel, la gran empresa para no llegar a nada

Desde Andalucía llegan frases que le roncan el Misterio. Frases grandilocuentes sobre principios inalterables, compromisos divinos y vocaciones trascendentes que parecen sacadas del tajo de la Historia Sagrada que recoge los grandes episodios judeocristianos.

Bueno, pues aquí igual; solo que en vez de ver a Moisés Sinaí arriba, se trata de ver cómo Moreno sube la escalinata del Palacio de San Telmo, lo cual es bastante más prosaico y materialista.

El caso es que entre la bisoñez de Vox, los remilgos de Ciudadanos y la debilidad del PP se han liado los tres en una ensalada de imposibles que vete tú a saber cómo acaba.

La Grose Koalition que se busca se establece entre partidos que sobre el papel son más afines que distantes, aunque quizás en esa cercanía radique también la dificultad para entenderse, porque cuando liberales y socialdemócratas se sientan en busca de acuerdos, ambos saben que será muy difícil que el experimento, salga bien o mal, les lleve a perder su identidad, o a un trasvase de votantes.

Las grandes coaliciones son ante todo ejercicios de humildad y de pragmatismo, dos aspectos que en este caso, brillan por su ausencia, de momento. Aquí lo que deslumbra es el individualismo y la intransigencia.

La posibilidad de unas nuevas elecciones se presenta como un fantasma que ninguno de los tres, a poco que se limpien las gafas, pueden desear ni en pintura, pues podría levantarse un vendaval que los borre de los actuales escaños como narra la leyenda de la ciudad sin nombre. Y les estaría muy bien.

Eleven a definitivas sus conclusiones y apelen a toda la dignidad que les dé la gana, pero como no concierten dentro de los plazos establecidos, también hablará de ellos la Historia Sagrada, pero en su caso, dentro del capítulo de la Torre de Babel.

3 Comentarios a “Babel”

  1. To be honest...

    La vida sigue, claro que sigue, por eso el conformismo se retroalimenta indefinidamente de mediocridad, la cual ya cansa.

    Si, todo seguira igual, seguiremos en nuestras casas, opinando sobre lo que nos gusta y no nos gusta de este pais etc etc, pero no se olviden que el tiempo corre y corre y ahora nos encontramos en que no hemos tenido absolutamente nada por lo que sentirnos orgullosos politicamente (por no abarcar mas campos), lo cual da que pensar y uno acaba asimilandolo de la manera mas humana posible, osea, adaptandonos, que es lo que mejor sabemos hacer.

    La copia de una copia mal copiada no se termina, y siempre dejamos en el borrador lo bueno, llamalo comodidad, llamalo adaptarse.

    Nada cambia, nadie quiere cambiar.

  2. Caplan

    La falta de práctica por parte de partidos de derecha, centro y lo que sean con un partido no esperado y que en democracia no existía, al menos en las instituciones, hace que sean todos bisoños pero deben acelerar sus habilidades negociadoras, contener sus egos de corral y ser muy pragmáticos porque si no lo son podrían encontrarse que murieran de éxito y espero no verlo.

    Necesitaba el PP una derecha a su derecha y siempre la fulminó cuando pudo y así les fueron los resultados, siempre solos o con nacionalistas insaciables para poder salir adelante, eran, son tontos, tenían amigos y los despreciaban.

    La inteligencia, la métrica en que estamos hechos se demuestra en las ocasiones difíciles no en las comodonas y por ello veremos qué talla tienen y si saben lo que les o nos conviene a los españoles, otras elecciones no lo creo les convengan pero tratan de negociarlo a su manera con amagos sabidos.

    La anomala situación política en España sin un partido de derecha real era inconveniente porque delataba una falta de realidad social, no había representación ni Luz ni voz para ideas distintas a las corrientes , arrasadoras corrientes de izquierdas muy agresivas.

    Feliz Año

  3. Tolodapinza

    En mi opinión, aunque puedo estar equivocado, haría mal VOX si por un enfado “ante portam” impidiera la fumigación de los 37 años de socialerismo en Andalucía, porque no se le hace caso en lo que está reivindicando a cambio de dar su voto. Creo sinceramente ─y eso que coincido con lo que exige VOX─ que ahora mismo lo prioritario es echar a Susanita y sus miles de mariachis, aunque sea mordiéndose la lengua.

    Una vez constituido el nuevo gobierno y el nuevo Parlamento andaluz ya será hora, por parte de VOX, de encauzar mediante sus votos (o sus vetos) la gobernanza en la dirección correcta. Una de las decisiones más inteligentes y menos viscerales que ha tenido VOX ha sido precisamente la de no querer entrar en el gobierno andaluz. Así es como podrá tener manos libres para ejercer el control que menciono en el inicio de este párrafo.

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