Fortaleza y paciencia

Una empanada de símbolos para una empanada mental

Soy de los que se toman muy en serio las uvas. Las dos cosas. Las tomo y lo tomo muy en serio. Sé perfectamente que la costumbre solo cumple este año los ciento veinticinco de historia en España y que la relación causa/efecto sigue sin demostrarse, claro; pero qué quieren, no todo en esta vida va a hacerse porque esté certificado por las leyes físicas y químicas, como pretenden los escépticos recalcitrantes.

Hace exactamente un siglo, en 1919, decía un cronista social que firmaba L Gante: “Gracias a Dios, la ridícula superstición de tomar las uvas al dar las doce campanadas la última noche del año, va teniendo cada vez menos adeptos”.

El hombre sería elegante, pero como adivino era horroroso.

No obstante estamos de acuerdo. Puede ser ridícula y puede ser superstición, pero peor es creer que un lazo amarillo te autoriza para saltarte la ley.

Por todo ello, a las uvas de este año les he perdido un montón de favores personales y colectivos. Entre ellos, un cóctel de fortaleza y paciencia para resistir ante las provocaciones que disparan al aire personajes dedicados profesionalmente a ello, como es el presidente de Cataluña, y que otros se dedican a consentirlas, como es el presidente de España.

Frente a la última pieza oratoria lanzada por Torra con motivo del Año Nuevo es necesario armarse de lo que antes se llamó santa paciencia, que protegía contra las inconveniencias de los niños, y que hoy es imprescindible para soportar las impertinencias de los adultos.

Se nota que el camino emprendido exige a cada paso un grado más de inconsciencia, un peldaño más de irresponsabilidad, una gota mayor de locura, para sostener un edificio descascarillado, cuya patética realidad se oculta a los catalanes porque su mera contemplación bastaría para abrirles los ojos.

2 Comentarios a “Fortaleza y paciencia”

  1. Caplan

    Viva la contradicción, vivan y viva aquel que la confiesa y viva mucho porque de él sera el reino de la razón. Cora, eres humano, muy humano.En la contradicción estará la verdad, o puede ser .

    Yo no tomo las uvas ni las trago desde hace años, lo decidí un día al observar a mi alrededor y no me digan porqué me resulto muy extraña aquella situación y muy ajena, las aparté y si las tomé y pero no las tragué.

    Mi paciencia es mi impotencia , mi comodidad , mi apatía, a veces y mucho mi cobardía, probablemente no tenga madera de héroe o lo que se necesite para decir y actuar contra estas abusivas y mal intencionadas declaraciones y algaradas del dia a dia.

    Lo que si se es que lo que ellos cogen, roban, a mi me los quitan o roban, esto es mis derechos como español y todo aquello que representa, yo no le llamo paciencia a soportarlo pues no lo es como antes dije.

    En otro momento, en otro lugar esto tendría una adecuada respuesta, con la infamia de Sanches doctor cum laude fraude y el cobardica y pataletas de niño malcriado de Rajoy , hicieron de la infamia su legado mas rastrero ¿ paciencia ? no, impotencia si.

    Feliz Año .

    Es verdad que no será mas ridícula que la de los lazos, lo cierto es que hay tanto y tanto y de tanto nivelazo que sería harto complicado decidir el o la ganadora de la estupidez del año.

  2. To be honest...

    No creo que haya que tener paciencia, eso es lo ultimo que hay que tener con ese psicopata vestido de presidente.

    Ya es hora de encarcelarlo, lo de Catalunya tiene que parar ya , aplicando las medidas que sean necesarias, cueste lo que cueste.

    Esto ya es absurdo, roza lo demoniaco y para mas colmo, el gobierno central separatista encubierto , aliado de la peor calanya, no actua como debe, al igual que el ex presidente oficinista bibliotecario horchata por sangre y ademas cobarde como nadie, abandonando el barco.

    Basta ya de esta miseria politica y social, buenismo sin fin y votantes de medio pelo poseedores de la verdad absoluta mas patetica jamas vista.

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