Sermón para despistados

Epístola a los despistados

Es un pequeño discurso de cinco minutos, solo son cuatro frases improvisadas, pero qué sensación de alivio producen las palabras de Joan Manuel Serrat, oídas gracias a la intervención de un mamarracho que en su concierto _ el que Serrat quiere dar porque así le place _, le afea que no cante en catalán.

Joan Manuel se conforma con llamarle despistado. Eso sí, en voz grave y tono enérgico. Un despistado más que entra y sale, que sube y baja por una Cataluña sumergida en el líquido infecto de las deshonras. Su presidente local, el de la nación que allí va, los encapuchados que son dueños de las calles… todos usan una jerigonza forjada con gran esfuerzo para doblegar voluntades y como lógico resultado, el imbécil de turno le grita al artista: “¡Canta en catalán, que estamos en Barcelona!”

¡A Serrat! ¡Decírselo a al único que los tiene bien puestos para plantarse ante el Estado y defender el catalán en Eurovisión, cuando en ese momento el jefe del Estado se llama Francisco Franco, un señor al que las indisciplinas le gustan menos que una arena en el ojo.

Por eso, y por muchas cosas más, Serrat no deja pasar por alto la osada intervención del mamarracho despistado y desde el mismo escenario le canta las cuarenta; eso sí, en catalán, para que se entere.

En él están representados todos los que hoy sufren despiste al socaire de tantos bellacos que por artes malignas se han encaramado en los puestos de responsabilidad. Si ellos son los garantes de los derechos y de las libertades, ¿qué otra cosa nos queda sino imitarlos?

Y ahí va el bocazas a decir lo que debe o no debe cantar, y cómo hacerlo.

Suerte que el noi del Poble Sec tiene ya el culo pelado de tanta tontería y no pasa por una más, así que al espectador lo manda calentito para casa.

Feliz noche.

3 Comentarios a “Sermón para despistados”

  1. Caplan

    Serrat es posiblemente, no le conozco en profundidad en su ser catalanista y un bastante en su faceta de cantautor y en una le respeto y en otra miles de veces le he escuchado con gran placer.

    Enérgico y con la valentía y libertad de un bagaje repleto de respetos y seguramente hasta el corvejón de tanto disparate y tanto tonto y mameluco aprovechó que se la dieron cantada, mal cantada y se despacho a gusto, se le veía muy a gusto.

    Cataluña es una parte diferente de España y yo lo reconozco, otras también son diferentes y lo que no es de entender y menos de aceptar es que no les sirva nada de nada y ni les convenza nada mas que la independencia y esto es realmente bastante estúpido, como el espectador ese .

    Felices Fiestas.

  2. E-Jamón

    ¿Serrat?. ¿Decís del que nos dejo tirados a los españoles porque el señorito era diferente y quería cantar en suajili?, ¿el que sembró la diferencia de unos entre otros?., ¿el que iba contra el españolismo?, ¿el que sembró lo que ahora recogemos?.
    Dejarlo que pruebe su medicina, muerto franco quedan todos (y muchos) los tiranos que estaban escondiditos esperando su amanecer.

  3. Tolodapinza

    Serrat vive del público y es bueno como calculador.

    En una cierta época lo que “vendía” era ser de la Nova Cansó y demostrar una determinada cantidad de antifranquismo y de catalanidad.

    Hoy lo que “vende” es ser de izquierdillas pero sin pasarse y desmarcarse con claridad de la polarización independentista de Cataluña. Pero sin declararse jamás de los jamases españolista, eso sí que no.

    Lo dicho, un calculador que juega sus cartas según el aire. Y bien que me parece porque, insisto, él vive de la aceptación del público en cada momento.

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