Enemigos públicos

Cuando Torra aún no era presidente. Admirar a los Badía. Hay gente pa tó

Se entiende que Arrimadas, en un arranque luminoso del inconsciente, haya llamado “peligro público” a Torra. Se entiende, porque lo es.

Pero decimos del inconsciente porque dudamos de que Inés tuviese en la cabeza la peripecia de azares y necesidades que unen a Torra con el concepto de “peligro público”, y como resulta que acabamos de descubrirla por motivos de buceo criminal, totalmente ajeno a la actualidad catalana, pasamos a contársela.

Torra es un declarado admirador de la figura de Miquel Badía, alias Capità Collons, jefe de Policía del partido Estat Catalá en la República, jefe de los escamots, o matones al servicio de lo mismo, perseguidor de anarquistas y pistoleros de signo contrario, y protagonista de una historia de amor y sexo con Carme Ballester que traía loquito a Lluis Companys y que acabaría casándose con ella, previa muerte de Badía.

Tras el episodio Ballester, algún historiador quiso ver las claves secretas de la desobediencia catalana de aquel momento, del mismo modo que hoy se habla del robo de los Pujol para ser tapado por el proceso.

El caso es que antes de todo eso, Badía era amigo de José Martorell Virgili, que se convertirá en jefe de una banda de la CNT/FAI y autor de golpes espectaculares, como el asalto a la casa-torre de los condes de Sert, en el Tibibado.

Martorell ocupa los titulares de sucesos sociales de 1934 a 1935, pero no lo hace con su nombre, sino con el alias que le pone su anterior amigo Badía y que no es otro que el de ser El Enemigo público número 1.

Por eso, al oírselo a Arrimadas, nos vino toda la historia en catarata.

Al margen de la anécdota, lo que se aprecia de todo ello es que los independentistas gustan del constante coqueteo con la delincuencia.

4 Comentarios a “Enemigos públicos”

  1. Ramón

    No es que coqueteen con la delicuencia, ellos son los propios delicuentes, puesto que todo aquel que, presuntamente, quebrante la ley de forma consciente o inconsciente, es un delincuente, aun en el caso de que no se conozca la ley, puesto que la ignorancia de la misma, no exime de su estricto cumplimiento.

  2. rois luaces

    Informaciones históricas que debería publicar el periódico en letras bien grandes, a ver si las leía algún agitador profesional que se avergonzase, o nuestros pardillos que se tragan todo el grano envenado, que los estorninos no pican, a ver si espabilaban

  3. Caplan

    A mi me cuesta mucho no empatizar, no hacer de abogado del diablo y trato de entender lo que yo no quiero o me sea dificil de entender, lo de esta gente me cuesta entenderlo y menos aceptarlo..

    No quiero desvariar, no quiero ofender, no quiero decir mas tonterías que las que no pueda evitar, pero con esta gente me falla el sistema autonómico central y me salen cosas que …

    Yo puedo entender que hay sensibilidades que respetar aunque disgusten, lo cierto es que me ablando con el dialogo respetuoso y trato de hacer mi pasajera existencia compatible con los demás en la medida de lo posible, pero con esta gente , es que no me dejan.

    Mira que nos ha costado llegar hasta aquí, mira que nos envidiaron por nuestra transición, mira que parecía que al fin nos despegábamos de etiquetas hirientes y en estas llagaron estos, los Pig catalanistas y aquí sin tener ni un mínimo comandante que les mandase parar, solo tenemos chuscos sinverguenzas aferrados al poder cambiandonos a los españoles por cromos independentistas y tener el presidente mas nefasto de nuestra historia moderna.

    Creo que no nos merecemos esto , con dudas , también diré que poco o nada hicimos para que no sucediese, o eso me parece.

    Por eso y mas cosas yo Votaré a VOX.

  4. Tolodapinza

    Por lo que cuenta la Wikipedia estos hermanos Badía, o al menos uno de ellos, eran unas perlas de mucho cuidado.

    Desde un puesto de funcionario como jefe de la policía de la Generalidad presidida por Companys, cometía abusos de poder abominables como asesinatos y torturas contra los “enemigos del régimen”, pero asimismo y fuera de la esfera oficial comandaba desde la sombra a escuadrones paramilitares “incontrolados” que hacían “limpiezas” con tácticas de puro y simple terrorismo de Estado.

    No deja de resultar bien significativa la querencia de los actuales dirigentes independentistas por semejantes detritus humanos.

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