La vía Mau Mau

¿Quién hará de Tarzán? Sánchez no se postula

¿Para qué ha servido el pleno de ayer en el Congreso? Lo ignoro.

En el mismo momento en el que el presidente decía no sé qué tontadas sobre la firme, serena y proporcional respuesta que va a dar la próxima vez a Torra, el aludido, que es un elemento peligroso desde el minuto cero, desenterraba el hacha de guerra y daba vía libre, no ya a la eslovena, sino a la que la masa tenga a bien adoptar, que yo sospecho será la del Mau-Mau, ya saben, los independentistas kenianos que cortaban las lenguas a los británicos antes de comerse sus corazones, al menos según la propaganda europea.

Dice que el Mau Mau no logra la independencia de Kenia por un triunfo militar, sino por vía del acojone. Los blancos están tan asustados que se marchan con el rabo entre las piernas para conservarlo.

Ésa es la vía que quiere Torra y la que adora Rahola, la lengua armada del golpismo, más enloquecida que uno de esos barras bravas que se alimentan de mobiliario urbano, para lo cual tienen que triturarlo previamente.

Es comprensible que antes de pelear con Rahola y Torra, incluso antes de tomarse unas cañas con ellos, cualquier persona sensata huya despavorida, porque la experiencia, se lo aseguro, tiene que ser espeluznante, como lo fue toparse con los Mau Mau.

Para ver bichos, al zoo; aunque hoy te critiquen los animalistas.

Y hablando de bichos, ayer el Congreso fue una jaula de grillos lobotomizados. Aburre, desespera y desilusiona escuchar a los padres de la patria, cada uno con su discurso estéril mientas los innombrables incendian Cataluña a su antojo.

¿Cómo es posible que la palabra democracia signifique siete cosas distintas según sea el orador que ocupe la tribuna?

El Mau Mau tiene que estar encantado con lo que ayer oyó.

3 Comentarios a “La vía Mau Mau”

  1. Tolodapinza

    Mandé un comentario hace dos días al post “La vía esnovena” y todavía está awaiting moderation.

    ¿Tan inmoderado era?

  2. Abuelito dime ...

    Vergüenza ajena la que da Pedro Sanchez un hombre sin principios y si los tiene esta claro que pesan menos que su ambicion personal.
    El poder por el poder, su máxima, asi no le quedo mas remedio que rodearse de gente mas que mediocre que su verdadera funcion es tirar pelotas fuera.
    El Fin (Okupar la Moncloa) Justifica los Medios, aunque los medios sean destruir España y la convivencia entre españoles.

  3. Tolodapinza

    Agradezco al administrador de la bitácora la publicación del comentario que solicitaba en mi anterior mensaje de esta misma página.

    Bueno, vayamos a por lo de hoy.

    En el conflicto que genera el independentismo rampante que ha aflorado en Cataluña desde que Pujol (no vayamos a olvidarnos de él) lo hizo emerger y luego lo fomentó sin desmayo, nos paramos casi siempre sólo en las ‘grandes guerras’ que atañen a los políticos en circulación. Que si Rajoy es un cobardón, que si Mas es un chulo de playa, que si Puchimón es un vividor, que si el Doctor Sánchez es un vendido, que si el Chistorra es un bocazas, que si las famosas huelgas de hambre son en realidad dietas ligeras…

    Pero si bajamos el listón y nos fijamos en la gente corriente que va por la calle en Cataluña, la cosa se torna más palpable y corpórea. Pero también lesiva. Tengo un amigo de la infancia en Cataluña, él es gallego, pero casó con una catalana y se estableció en una localidad gerundense. Regenta una próspera gestoría. Nos hablamos con cierta frecuencia gracias a internet. Un partido no independentista ─cuyo nombre evitaré­─ le ha propuesto ser cabeza de lista para las próximas elecciones municipales de su pueblo. Al parecer alguien se fue de la lengua y esa propuesta, en teoría confidencial y sólo como sondeo, se conoció en el ámbito en el que él trabaja. Pues de inmediato le llegaron clarísimas indicaciones “bajo cuerda” de muchas personas y empresas que dan trabajo a su gestoría en el sentido de que si acepta la candidatura se quedará de inmediato sin clientes. Poca broma.

    Esa es la TRAGEDIA REAL (me parece a mi) que se vive en Cataluña, la de la coacción a los “no afectos al Movimiento”, y esas coacciones nunca salen en los telediarios. No es una ‘gran guerra’ llena de palabrerías altisonantes en el palco de oradores del Congreso, sino múltiples ’sordas batallas’ que se libran en la pequeñez de lo cotidiano. En los comercios, en las escuelas, en el trabajo, en el vecindario, incluso en las relaciones familiares o de amistades; muchísimo más graves ─según me cuenta mi amigo─ a medida que la localidad es más pequeña.

    Y esa tragedia “a nivel de calle” sí que va a costar lustros cerrarla, por mucho 155 que ahora vaya a aplicarse. Tarde piaches España, tarde piamos todos.

Comenta