Lo que abate Marchena

Ahora pelearán por los despojos

El primer párrafo de la carta de renuncia de Marchena es demoledor. Recordémoslo: “Jamás he concebido el ejercicio de la función jurisdiccional como un instrumento al servicio de una u otra opción política para controlar el desenlace de un proceso penal”.

Ostras, Pedrín. Ostras, Pablín. Y ostras, Cosidó. El magistrado acaba de dejar a los partidos pactantes con los gayumbos abatidos a media asta, y ambos, Pedrín y Pablín, alaban su decisión de mandar todo a tomar manzanilla. Es increíble la capacidad que tienen para mantenerse flotando por mucho que arrecie el tsunami. Y hoy parece que resopla.

Marchena, tal como se percibe desde la distancia, no ha querido prestarse a un juego que es indigno de cabo a rabo, como la vieja dama, pero en el que los dos habían entrado de cabeza, incluido Podemos.

Es lo propio de los tiempos, cuando la palabra no vale nada y cuando se trafica con sentencias judiciales, indultos y prevaricaciones.

A Marchena se lo habían puesto imposible, quizá porque pensaban que se iba a deslumbrar con el oropel vacuo, como ellos lo hacen. Pero no solo a él, sino también a cualquier otro que ahora deba aceptar el papel de candidato.

La renovación del CGPJ es hoy el cadáver de una gacela tendido en la sabana africana del que todos tratarán de sacar beneficio, desde los que la han abatido, hasta los carroñeros oportunistas de siempre. Todos, menos la gacela.

Y en medio, el adelanto electoral; y en medio, el proceso al procés, la sentencia y el indulto, las sociedades interpuestas, los charcos en los que se mete el presidente porque le gusta, los coches, la gasolina… y como guinda, ese Mundial de fútbol con Portugal y Marruecos que se acaba de inventar Sánchez sin que lo quieran ni lusos ni españoles, y que demuestra la infinita capacidad de embrollo que ha repartido Dios al buen tuntún.

2 Comentarios a “Lo que abate Marchena”

  1. Ramón

    ¿Cómo es posible, que viendo los bandazos que da este gobierno, sigamos pensando, según las encuestas, en votarlos de nuevo para que sigan destrozando España?. Tendremos que hacérnoslo mirar, esto no es normal, pienso que estamos todos de psiquiatra, mejor nos damos una consulta, cuanto antes, para tener un diagnóstico claro y certero.
    Los unos practicaban el tráfico de influencias, igual que los otros, pero estos además nos mienten con descaro, y los creemos, como si nos estuvieran diciendo verdades como puños, contaminamos con los coches, pero para compensar nuestro amado presidente se monta al falcon hasta para ir al baño, me refiero, al cuarto de baño, no a la playa, que podría estar justificado, por irse al Caribe.
    Bueno espero que esto se vaya solucionando y que no nos vuelvan a meter en otro embolado como el del Sr. Zapatero, hoy embajador, no oficial, en Venezuela, que Dios lo tenga allí muchos años.

  2. Caplan

    Estamos en un secuestro permanente, no se porque demonios se partieron el cuerpo y el alma los que antes que nosotros tenían ideales de libertad y de igualdad, mira que venimos de tiempos bien chuscos y mira donde estamos, en realidad solo cambian las formas, antes mas chuscas y ahora mas sutiles.
    Que somos no lo se pero me da que muy valientes e inteligentes no lo somos mucho, nuestra dignidad es avasallada de contínuo y da igual, la justicia es una cosa ¿ se acuerdan del cachondeo ? , al tio aquel le costaron penas y mas penas, no se atreve cualquiera a decir lo que piensa, solo pueden decirlo los mostrencos de la política y los de las puñetas ni se les ve ni espera.
    Vaya , vaya como se cocinan los venenos diarios disfrazados de leyes, la cosa es que estas cocinas son del infierno y apestosas , dudo de que seamos seres humanos con mínimos derechos pues corrido el velo vemos que estamos desnudos.
    Cuando se denosta el populismo es cuando el populismo parece la última oportunidad y puede que lo ea antes de una catarsis y vuelta a empezar.

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