El cazador y su conejo

Parece un fake

Partimos de una apreciación opinable. Pedro Sánchez es un cazador con muy mala puntería, pero hasta este año la compensaba saliendo todos los días al campo y aliándose con quien hiciese falta para llenar su zurrón.

Él dispara a los cuatro puntos cardinales, rompe la cerámica que cuelga en el salón, encarga la bandera española más grande de la historia y acaba abrazado a quienes más la odian. Le da lo mismo, si al final cae el conejo, aunque para ello haya dejado sobre el campo unos cuantos terneros agujereados, tres buscadores de setas y siete topógrafos de Fomento.

Cuando se caza con un equipaje tan endeble de principios cinegéticos y de puntería lo lógico es llegar al cuarto mes de gobernación como él ha llegado; con la lengua fuera y los perros desesperados.

Y una vez en este punto, volvemos al principio, a disparar sin sentido contra todo lo que se menea, aunque ahora el conejo sabe Dios dónde está. Se le ocurre, por ejemplo, reinstaurar la censura, que es como si el cazador chapucero les prohíbe a sus amigos hacer bromas sobre él.

Además de ser muy feo cargarse uno de los pilares de la convivencia democrática, nada augura que a través de ese método se mejoren las capturas. Evitas que te pongan verde, pero tú sigues siendo igual de torpe.

Lo peor de este embrollo es que ahora todos dependemos del cazador y comemos de ese conejo día sí y día también. Por eso, cuando lo vemos avanzar por Times Square, seguido por más guardaespaldas que Messi en Argentina la tarde que falla un penalti, una terrible duda nos asalta sin que hasta ahora hayamos podido despejarla.

¿De quién se protege tanto este hombre? ¿Será acaso del conejo? ¿O habrá oído hablar de lo que le pasó a Kennedy y estará preocupado?

Yo creo que éste acaba en Hollywood.

2 Comentarios a “El cazador y su conejo”

  1. Ramón

    No son guardaespaldas, son un grupo de fans, que lo reconocieron por la calle y está a punto de que le pidan que les firme el libro y la copia de su estimable tesis doctoral. Jeejeje..

  2. Tolodapinza

    Naturalmente que acabará en Hollywood.

    Los cinéfilos habrán notado el intento de Sánchez de cuadrar “la foto” que imite al máximo la estética del cartel anunciador de “Reservoir Dogs”.

    Si es que este rapaz está loco… por la música.

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