La ministra de corazones

¡Que le corten la cabeza!

Verse mezclada entre ciertos nombres _ Villarejo, Garzón, el Gordo _, no ha sido del agrado de Dolores Delgado, ministra de Justicia, y desde hace días vive en un sinvivir. De hecho ha negado en tres ocasiones que fuese cierta su presencia allí donde se le sitúa. Igual que San Pedro apóstol. No confundir con el de la Moncloa, que ése es Sánchez.

Y para dar satisfacción a su cabreo, decide cortar las cabezas de su equipo de prensa al más puro estilo Reina de Corazones en la historia de Alicia.

Sin embargo las pruebas acaban por localizarla entre los mencionados señores, quienes la tratan de Lola, su nombre amical y familiar, y con los que charla de ciertas cosas que el pudor nos impide repetir.

La ministra ha subido varios enteros su enfado y se puede decir que ayer por la mañana había alcanzado el grado 8 sobre 10 en la escala que mide la furia. Si hoy llega a 9, pasado mañana explota.

Lo cierto es que la grabación de ayer no deja lugar a dudas. La ministra tiene un cabreo de no te menees, aunque los que se meneaban eran la mesa que tenía delante y el micrófono, pues ambos retumbaron a cada golpe.

El ciudadano quisiera consolarla, porque la ira y la justicia pegan menos que un butelo con nata montada, y quien está al frente de un ministerio así, no debe perder nunca la calma.

Pero claro, el ciudadano desconoce la causa exacta de su desesperación. Si es por verla con Villarejo; si por verla con Garzón. Si por el audio, que es muy viejo, o por llamarle a un ministro maricón. Si por ser pillada en mentiras flagrantes, o porque le piden que dimita cuanto antes.

Las grabaciones se cortan, se pegan y se montan, dice ella. Pues entonces ya está. Que se despeguen y se desmonten, a ver qué dicen ahora. Seguro que todos hablan del tiempo.

Y sobre todo, calma; mucha calma.

2 Comentarios a “La ministra de corazones”

  1. Caplan

    Para cabreo el de los españoles,creo, el mio si y ademas rabia incontenida y en contenido y continente, esto es un suma y sigue de las chorradas que hay que aguantar, chorradas seudo o delictivas que a todos afectan.

    Se ve claramente que estos elementos de alta catadura están a sus juegos de guerra o juegos eróticos o juegos de a quien robamos mas , humillamos mas y desgraciamos mas la vida.

    Nacidos para delinquir pero sin delinquir, según ellos, nacidos para altos destinos en la creación de miseria, económica y humana. Quizás sea esto un caro aprendizaje a marchas robadas para ver que ser un ciudadano entraña obligaciones sumarias y una de ellas es elegir bien y mejor a los representantes, y no dejar de controlarles, osea una democracia y no lo que es esto.

    Pederastas, corruptos, ladrones, conspiradores, todo ello aderezado de una necedad propia de chorizos y drogatas con abstinencia apremiante son y no cambiarán mientras no se les obligue.

    Tengo claro que para mi hay un antes y un ahora y esto es que caido de la burra no les paso ni una , ni a los unos ni a las unas ni a las trans ni a las madres que les dieron a la luz.

  2. Tolodapinza

    Me viene a la memoria el “levantamiento” de los redactores del diario El Mundo, en forma de carta colectiva al director (por cierto, sin firma alguna; cobardía se llama esa figura) exigiendo el cese de uno de sus compañeros de redacción, Arcadio Espada, porque éste, queriendo hacer burla del chabacanísimo lenguaje del diputado Rufián, propuso que Aznar usara con él el calificativo de “mariconazo”.

    Ya están tardando, esos paladines de la corrección en el lenguaje, en exigir el cese de esa ministra que llama despectivamente “maricón” a un compañero de gabinete. A poder ser mediante carta, esta vez firmada.

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