Mal os veo

Mucho telefonito y pocas pensioncitas

Ya saben que ahora no hay conversación que se precie sin que en algún momento los contertulios tengan que descubrir a qué generación pertenecen, según una taxonomía inventada por alguno de estos institutos modernos que se dedican a poner nombre a las cosas que no lo tienen.

Gracias a ese supuesto organismo, me entero de que pertenezco a la más numerosa que existe hoy en España. Somos los nacidos entre 1949 y 1968 y sumamos más de doce millones de personas. Por eso nos llaman la Baby Boom, años de pocas píldoras anticonceptivas o ninguna. Si nos unimos a la anterior, la Silent Generation, nacidos entre 1930 y 1948, somos dieciocho millones y medio de personas. Un montonazo.

Si usted ha nacido antes del 30, ni generación le dan. Así de simpáticos son estos sociólogos de pacotilla. Pero no se preocupen, los Baby y los Silent estamos dispuestos a hacerles un hueco entre nosotros e incluso a darles un nombre, los Yayos.

Bueno, pues a pesar de ser tantos, aquí lo único que vale ya es ser de la Generación Z, o sea, los imberbes nacidos a partir de 1994. Gente muy joven, lógico, que está marcada por la irreverencia y a la que, por lo visto, le da igual ocho que ochenta. O sea, que si se trata de euros, les da igual quién se los dé, los Baby, los Silent o los Yayos; pero que no parecen muy dispuestos a pegar golpe.

Atrás quedan, obsoletos, la Generación X (1969-80), y los millennials (1981-93). Como todos ellos son los que tienen que procrear para que alguien les pague las pensiones el día de mañana, han de saber que ni los Baby, ni los Silent, ni los Yayos vamos a estar entonces. No por nada, sino sencillamente porque nos toca descansar. De modo que, o se poner mano a la obra, o las van a pasar canutas con su irreverencia a cuestas.

Más vale que lo sepan cuanto antes, criaturas.

2 Comentarios a “Mal os veo”

  1. Caplan

    Nunca antes la humanidad vivió los cambios que ahora se producen a velocidades imposibles o casi imposibles de asimilar por una gran mayoría de gentes, sean estas mayores, mayoras , jóvenes o jóvenas, hay una incapacidad o desinterés manifiesto y contundente en que la educación no mejore, así nos va.
    Generación mas preparada decían hasta hace poco, basura dialéctica, todas las generaciones posteriores fueron mas preparadas que las anteriores al menos de forma general, todo un cuento para vender buenismos sin cuento, y sin veracidad y empalagoso lisonjeo a futuros votantes, mejor dormidos que despiertos.

    Lo malo es que cada vez se aflojaron mas de lo conveniente las responsabilidades personales, se aumentaron las culpas hacia los otros y se dejó que en el campo creciera de todo menguando el espacio a los cultivos útiles que saciaban las necesidades, ahora comemos lo que hay, ahora soportamos las consecuencias de unas laxas normas mal entendidas.

    Harto hasta el corvejón de relacionar natalidad-prosperidad, parece que nadie se entera que mas gente no es mejor, ni siquiera conveniente, no es ese el camino de la prosperidad es mas bien y a dia de hoy el camino a la perdición.

  2. Ramón

    Estas últimas generaciones, da igual como las llamen, son las del i-phone, como bien dice Cora, les importa un pepino, quien pague la factura, son indolentes, vagos, salvo raras excepciones, que se lo curran en el trabajo o en los estudios, esperemos, por su bien, que los tiempos cambien, para favorecerlos.

Comenta