Memoria reciente

Antes de que el No a los independentistas fuese Sí

El verano no necesita serpientes para darnos todos los días una buena ración de noticias impactantes. No es ninguna alegría porque muy pocas hablan de entendimiento, mejoras o prosperidad, sino de abusos, odios y resentimientos.

Una nueva palabra se cuela para sustituir al culebrón estival. Es el decretazo y define la forma de encarar la gobernación del presidente Sánchez, para imponer su criterio y para escapar de una minoría parlamentaria que hace imposible aplicarlo con coherencia, pues se ve obligado a ceder ante socios insaciables e inconvenientes, como él sabe desde antes de plantear la moción de censura.

“El continuo recurso al Decreto-ley desvirtúa por sí mismo los fundamentos de la democracia parlamentaria”. El autor de la anterior frase es Pedro Sánchez, tal como ayer lo recordaba Agustín de Grado. Es decir, que el presidente conoce al dedillo la teoría, pero llegado el momento, no la aplica, como en tantas y tantas ocasiones desde que llega a la poltrona de sus anhelos.

Él y su brazo derecho, Ábalos, aquel hombre que parecía destilar el canon de la excelencia política, se han pasado por el forro de los pantalones toda cuanta doctrina utilizaron para presentarse como tiernos corderitos, amantes de España y poseedores del récord de la bandera más grande que jamás se vio.

Menuda desvergüenza y menudo cuajo. El lector todavía tiene que recordar el tono vocal de ambos personajes cuando nos decía, ¡hace cosa de un año! que jamás de los jamases pactarían para gobernar con partidos que no respetasen la Constitución. “Los independentistas no pueden ser aliados nuestros ni en una moción de censura”, dijeron entonces estos dos pajaritos, y de ahí, a la Presidencia y a Fomento. Y de ahí, al decretazo y al concierto de The Killers en Falcon. Es la desventaja de la memoria histórica. Que se acuerda uno de todo.

2 Comentarios a “Memoria reciente”

  1. Caplan

    Sufrimos constantes , numerosos y vejatorios abusos del poder dominante, este ya es un poder omnímodo, un poder rayano en una dictadura, amparada , camuflada por leyes legisladas con buena o mala intención pero tramposas.

    ¿ Que clase de democracia es esta, que estamos construyendo, que monstruo estatal está creciendo, debemos preocuparnos y ser mas activos o nuestro destino está marcado por siniestro ?.

    Lo que está sucediendo es , mas claro agua de manantial , un cambio tan extremo y radical por fuerzas que no consigo comprender que no parece sea casual y si algo premeditado aprovechando los tiempos , viendo que los idus de marzo le son propicios, es el asesinato de una democracia aún ñoña, débil y casi neonata.

    Determina toda esta basura que mi próximo voto, apretando puños e in extremis sea para un partido NACIONAL Y DEFENSOR DE LOS ESPAÑOLES , raza destinada a la extinción.

  2. Tolodapinza

    Hemos tardado, y aún tardaremos, pero los españoles acabaremos algún día por tener una relación “saludable” con la política y con los políticos cargo-habientes o cargo-aspirantes.

    Será el día ─en mi opinión─ en el que ya estemos todos vacunados e inmunes contra todas las contradicciones, marchas atrás, amaños pro-poltrona, corruptelas, mentiras y reconversiones de TODOS los políticos de TODOS los partidos. Cuando los españoles estemos, ¡por fin!, revestidos del más sano de los escepticismos (ojo, que escepticismo no equivale a rechazo), y sin apasionamientos, acerca de la honestidad intelectual y moral de los actores de la cosa pública.

    Calculo que para eso hará falta que pasen entre tres o cuatro generaciones más, y considerando el lapso entre 0 y 18 años (edad mínima para votar, al menos a día de hoy), eso vendría a ser una espera de algo así como entre 54 y 72 años a partir de ahora.

    Paciencia y sentidiño.

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