La señora

En secreto todos sabíamos que daría mucho juego

Si no le precediese el caso de Cristina Cifuentes, si su marido no hubiese tenido que rectificar su curriculum al llegar a la Moncloa por presumir de lo que no tenía, si su marido no hubiese accedido a la Presidencia enarbolando una bandera contra la corrupción mediante moción, y si no hubiese azuzado a una jauría contra el máster de Casado, el truco de Begoña Gómez, señora de Sánchez, no habría sido tan llamativo.

Pero el caso es que también ella miente al alza sobre su inexistente categoría universitaria y siembra a manos llenas la constancia de que estamos en manos de unos chapuceros de marca mayor, pícaros de vía estrecha que presumen de Obamas cuando no alcanzan ni la categoría del pequeño Nicolás.

Ahórrense las críticas quienes hayan pensado que al darle la categoría de señora de Sánchez hemos cometido un pecado de leso machismo, porque doña Begoña se lo ha ganado a pulso. Si el CV que presenta para acceder al cargo es más falso que un euro de madera, ¿qué otro título le queda para merecer el nombramiento que no sea el de señora de Sánchez?

Es muy triste, tristísimo, verse en la obligación de narrar estas peripecias patrias porque supone el reconocimiento de tener en lo más alto del escalafón a personas de una mediocridad supina, como si no hubiese nadie más de los que echar mano.

La experiencia democrática nos enseña que ha sido la especie de los pícaros la que más ha prosperado en este medio, con notable ventaja sobre los capaces, los honrados o los sacrificados. Quizá no habría sido posible de otra forma en un país que es patria de la picaresca y del que el duque de Wellington supo ver potencias preciosas para la novela, el arte y la fantasía, ya que de él dijo que era el único del mundo en el que dos y dos no sumaban cuatro, y en el que los títulos crecen de categoría con el paso del tiempo.

3 Comentarios a “La señora”

  1. SEito

    Que alguien perteneciente a la Generación Power-Point haya alcanzado lo más alto del escalafón, se veía venir ya desde el incipiente mundo de las presentaciones a base del proyector de transparencias, que allá por los inicios de los 80, dominaban las reuniones de ventas/marketing .

  2. Caplan

    También alguien dijo que esta nación, país o lo que sea era tan fuerte que no conseguían derribarla los españoles tras siglos de esfuerzos conjunto, incluso titánicos y dejándose la piel.

    La pareja conoce el percal, la pareja no está triste y ni ella tiene cara de rosa ni él tampoco, la pareja es una pareja de pícaros, dos son muy útiles para distraer y quedarse con lo ajeno, la pareja no sabe o no emplea la vergüenza porque les perjudica,la ignora sin mas y da igual porque no habrá consecuencias porque ” somos del PSOE ” , la pareja , dios los da y ellos se juntan, les unen el pegamento milagroso del dinero y la soberbia, la pareja ¡ hay la pareja ! que hablarán, que opinarán, dios que excitación tendrán , que fácil se lo ponemos.

    Esta cosa no es una democracia, es algo así como un pretendiente que no llega a novio y mucho menos a consorte, se queda en un apaño y si no nos tapamos los sentidos creemos que es democracia.

    ¿ Que puñetas es esto que vivimos , un juego maldito , una matrix de un sádico de un bebé loco o que es ? porque en verdad, en verdad os digo : vosotros los nacidos de madre seréis pasto de la pareja, la pareja 666 os robará, en acuerdo con otros , días de felicidad y esfuerzo, de amor y de puestas de sol y hará de vuestras vidas, cortas vidas , algo mas miserables, de vosotros depende vuestro destino, a mi no me llameis pues asi lo habéis querido y estoy muy ocupado.

    Manifiesto del año de gracia del 12/8/2018 y , espero, con el permiso de la autoridad competente.

  3. rois luaces

    Y encima decían qu erarica de cuna, y que mantenía al marido. Presagio de separación

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