El lazo golfista

No confundamos lazos

Los golfistas de medio mundo han escogido el lazo amarillo para simbolizar la solidaridad con su compañero Jarrod Lyle y la lucha contra la leucemia que acaba con su vida. Ayer han jugado con él puesto el torneo de Akron, en Ohio y naturalmente los dos españoles que participan tuvieron que explicar que no hay ningún otro significado en el lazo.

Aunque a Torra le cueste creerlo, los golfistas de todas las nacionalidades han escogido como símbolo de su compañerismo el lazo amarillo porque desconocen por completo que pueda tener otro mensaje, ya que la causa independentista catalana les importa un pimiento y además no pierden el tiempo en tontás.

Eso lo dice hasta Puigdemont. Podrán engañarse de puertas adentro porque tienen la tele y porque hay lugares donde se les permite sembrar espacios públicos de cruces y lazos, pero si asomasen la nariz un metro más allá se darían cuenta de la tremenda soledad en la que viven, por mucho que Guardiola se vista de amarillo Piolín, desde la calvorota hasta el pizarrín.

Su lazo amarillo, no el de los golfistas, es un insulto a la inteligencia que requiere una mezcla de fanatismo, cretinez e ignorancia para portarlo. Girauta se ha dado cuenta hace unos días que de Tarradellas a hoy no ha habido un presidente de la Generalidad en sus cabales. Nunca es tarde para caer del burro.

Creo que en los medios catalanes indepen estos días no se hablará mucho del torneo de Akron. Es una nueva prueba, inocente y desinteresada, de que su causa se diluye en la indiferencia nada más traspasar los Pirineos, por mucho que la justicia alemana vea o deje de ver rebelión en la conducta del expresidente. No se engañen. Ésa es otra batalla. La solidaridad popular, la que cuenta para causas como la suya, se mueve para luchar contra la leucemia, no para librar a Pujol de la cárcel.

Un comentario a “El lazo golfista”

  1. Caplan

    Los nazis hicieron con la esvástica lo mismo o parecido de un símbolo hindú de la buena suerte etc pasó a convertirse en símbolo mas odiado

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