Modernos lazarillos

Carlos Casaravilla, el ciego del Lazarillo por antonomasia

La gran jugada no consiste en disimular un acto oficial, que ni aparece en la agenda institucional, y pillar un avión para ver tan ricamente el concierto de tu banda favorita, mientras tu mujer luce la raja de la falda en plan influencer del carajo la vela.

Eso es de principiantes, de novatos y de bisoños.

La jugada de un experto, de un killer de la política, la lleva a cabo Marta Madrenas (PDeCat), alcaldesa de Gerona, que también es diputada de ese famoso Parlamento donde les chifla saltarse las leyes a la comba.

Esta señora, abogada ella, lleva dos añitos en la poltrona gerundense, pero ya sabe hacer encaje de bolillos para llevarse la pasta, como indica el nombre de su partido, Pasta De Cataluña.

La acusación que en estos momentos se le dirige es que utiliza su coche oficial del ayuntamiento para sus desplazamientos, pero no se olvida de cobrar las dietas correspondientes que por este mismo concepto concede el Parlamento, con lo cual deja a Sánchez a la altura del betún. Mira cómo se hace, atontao!, le dice la alcaldesa al presidente, en catalán, claro.

Al parecer, Marta fue detectada cuando comentaba a sus amigas que ella, si no salía de casa, perdía dinero. Igualito que esos giris que hacen cuentas y dicen que pasando un mes de vacaciones en España ahorran dinero, pues si se quedan en sus países de origen les sale más caro.

La alcaldesa igual, pero no por ahorro, sino por ingreso. Cualquier día la vemos delante de una de esas pancartas de España nos roba, y no le faltará razón, porque, querida alcaldesa, usted es tan española como el Lazarillo de Tormes, gran maestre de la orden de la picaresca patria, aquél que enseñó cómo robar uvas, vino y queso al ciego.

Los dos son españoles y discípulos aventajados del chiquillo. Les reiríamos las gracias si no fuese porque nos toca el papel de ciegos.

3 Comentarios a “Modernos lazarillos”

  1. Tolodapinza

    Ejemplos hay a capazos. Desde aquel Arfonzo Guerra, de cuando fue vicepresidente del Gobierno, que se pillaba un avión militar para llegar a tiempo a una corrida de toros en la Maestranza, hasta los actuales neo-electos como diputados al Congreso que pierden literalmente el culo para usar de sus privilegios en forma de billetes en Business Class o para apuntarse dietas ─habiendo sido elegidos diputados por Albacete, un suponer─ aunque tengan domicilio y residan físicamente en Madrid.

    Se diría que estas gentecillas, apenas llegados al cargo, desde concejal hasta lo más gordo, sólo piensan en cuánto y cómo podrán arramblar para su provecho. Su propia buchaca, para entendernos.

    Y no, no me he olvidado de los de los quince mil eurazos en un puticlub. Debían tener aquella noche “agenda sociológica”, parafraseando a Doña Calvo.

  2. Caplan

    No digo que sea fácil impedir el saqueo de las arcas públicas, pero que no diré nunca que es imposible, al menos lograr que todo quedase en un pequeño ” saqueito ” o quizás un intento, solo intento.

    Las cosas suceden una y otra vez repetida y obstinadamente porque si haces algo mal o no haces nada todo tiende a repetirse de mil formas y con mil caras, es como virus, bacterias o nosotros mismos, pura adaptación al entorno y al sistema.

    Somos unos animalitos que apenas vislumbramos lo que podemos llegar a ser, somos incríblemente buenos en muchas cosas y aflojamos increíblemente nuestras aspiraciones en otras , entre estas últimas la de ser HUMANOS en mayúsculas.

    Se, lo creo, sería injusto o necio lo contrario pensar que somos peores o vamos a peor, no lo creo pero si creo que nuestras aspiraciones verdaderamente sanas y que nos elevarían mas alto nos las han prostituido por unos valores equivocados, avaricia, falta de empatía, egolatría, hedonismo a costa de los otros, esto no es ni puede ser asi.

    T

  3. Caplan

    ….

    El Lazarillo tenía mas razones y mas necesidades, la España de aquel tiempo , miserable e injusta, sobrevivir era máxima aspiración, ser algo entre la miseria de los asquerosos poderosos era todo un riesgo vital, te ajusticiaban por un trozo de pan, por ello la alcaldesa en la picota sería mas justo y el Lazarillo de ministro.

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