Todo bajo control

_Mira, Manolo. ¿Qué traerán? ¿Marisco?
_Sí, farlopa de roca.

Hay un programa muy divertido que ponen en no sé qué cadena, una de ésas que no están numeradas, como las entradas de cine de hace años si no era fin de semana.

Lo deben poner bastante, porque siempre tropiezo con él cuando busco uno de crímenes que es el que me inspira. Creo que se llama Fronteras de España, o Fronteras del Mundo, o los dos.

El caso es que allí te cuentan lo difícil que es pasar por una frontera un kilo de coca, porque los guardias civiles saben perfectamente dónde buscarlo. Los agentes interpretan todos y cada uno de los gestos del traficante y todas y cada una de sus sudoraciones. Por si fuera poco, los perros la huelen desde tierra antes de que el avión aterrice, el barco atraque o el coche aparque.

Lo creemos, pero desde que leímos a Conde Muruais, o el Fariña; desde que nos cuentan por arriba y por abajo cómo está el tema en la Línea de la Concepción, te preguntas, ¿quién es el despistado que elige una frontera para meter un kilo de droga en España?

Tiene que ser gente muy mal aconsejada sin un mal cártel que le dé cobertura, sin una mala planeadora, sin una abnegada familia que vaya a la playa y que en una tarde alije tranquilamente veinte fardos. Que veinte fardos no es nada, ya lo dice Gardel. Incluso puedes darles allí la merienda a los churumbeles ante los asombrados ojos de los bañistas, que son los que ven el programa Fronteras de España y creen que ahora mismo lo perros están oliendo las maletas.

Después también sacan a un pasajero, casi siempre de origen asiático, que intenta pasar la frontera sin los papeles adecuados, con gusanos peludos vivos, que son su dieta, o con manos de gorila cortadas, lo que está prohibidísimo. No solo lo cachan, claro; sino que lo filman. ¡Qué control de fronteras más exquisito! Aquí no se cuela nadie que no venga dentro de una migración masiva, que entonces sí.

Un comentario a “Todo bajo control”

  1. Tolodapinza

    Por lo que sabemos ─¡y por lo mucho que no sabemos!─ lo del Campo de Gibraltar y aledaños tiene que ser un verdadero calvario para los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado. Desde sacar a un narco del hospital a viva fuerza y en pleno día, avasallando a los custodios, hasta embestir al bulto con un todoterreno al coche de los agentes de la autoridad, pasando por entradas de las planeadoras a toda máquina en los estuarios a cualquier hora y con recochineo. Es obvio que los narcos cuentan con la complicidad tácita o pagada de la población para semejante descaro.

    Si esto es así… ¿seguro que no hay forma de combatirlo con más radicalidad y eficacia?

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