A vueltas con Manquiña

Como diría Manquiña, el concepto es el concepto y a los hechos me repito. ¿Qué es eso de que Iglesias quiere TvE y la agencia Efe? ¿En qué cabeza cabe que se plantee lisa y llanamente la manipulación informativa de los medios públicos?

Por si quedase alguna duda sobre los fines deshonestos a los que quiere dedicarlos, ahí tenemos la experiencia que vivimos desde que manifiesta el deseo de ver recompensado su apoyo a Sánchez mediante dos nombramientos de afines en ambos medios. Con un par, para que todo encaje.

Lo que todos los gobiernos, incluidos los de Franco, trataron de disimular, atenuar y aminorar, diciendo que los entes públicos desarrollaban una función aséptica, imparcial y objetiva, se revela con toda su crudeza en palabras del aprendiz de dictador bendecidas por la sonrisa complaciente del rey desnudo, que no se llama Felipe, sino Pedro, y que se pasea con la vergüenzas al aire porque una panda de aduladores le dice al oído lo bien que le quedan unos ternos que no existen.

El concepto es el concepto, y si usted quiere RTvE y Efe, querido Pablo, no es porque tenga para ellas un plan “profesional… muy profesional”, como también diría Manquiña, sino porque ya ha hecho pública manifestación de lo mucho que gozaría enfangándolas de partidismo a más no poder. El único medio privado bueno, es el medio privado muerto. Son sus palabras y nada ha hecho para desmentirlas, aunque ahora, con casa nueva y paternidad en ciernes, a lo mejor cede algo en comunismo y crece una pizca su capitalismo.

En cualquier caso, lo grave es la colaboración necesaria de quien se presenta como valedor de los intereses de todos los españoles, aunque solo sea un pastelero de pala mellada. Pero tranquilos, “si no te llaman facha, en este país no eres nada”, como también proclama Manquiña en vivo.

Un comentario a “A vueltas con Manquiña”

  1. Moncho

    Este personal, mal empieza, ya sabíamos que eran totalitarios, pero no sabíamos que eran tan jetas, entre el plasma de Rajoy y la foto continua de Sánchez con su eterna sonrisa, pienso que es para quedarse con la seriedad del primero, ideologías aparte.

Comenta