Marta y los lobots

Caperucita Naranja

El caso de Marta Rivera, como el de las elecciones catalanas y otros que se repiten con insistente y creciente frecuencia, demuestra que la opinión pública se parece cada día más a un cuchillo sin hoja al que le falta el mango. Vamos, que no opina y además es privada.

Por lo visto, a la diputada lucense de Ciudadanos la coge el PP en el 2015 y la hace TT con la aplicación Social App.

A lo mejor ustedes no se han enterado mucho de lo que les narro, pero básteles saber que ha sido víctima de comentarios robotizados para alterar la percepción de las reacciones, pues donde hay un indignado lo convierten en un centenar.

De esto saben hoy mucho todos los partidos, los estados y las autonomías con aspiraciones de independencia. La mayoría de las veces no se descubre, y cuando se consigue es demasiado tarde.

Yo tengo la percepción de que Marta ha sufrido las consecuencias de ese ataque cibernético por encima del sentido de las opiniones expresadas entonces y no solo por parte del PP.

A todos les pareció en aquel momento que Marta era un bocado fácil de engullir. Una recién llegada a la jaula de los leones, con ese físico aniñado de aparente vulnerabilidad que le serviría para interpretar Caperucita sin mucho maquillaje, como ya le dije en ocasión anterior. Toda una tentación para los lobos esteparios de piel curtida y heridas cicatrizadas a base de lametazos entre ellos y de un chorrito de alcohol escanciado desde la barra del Palace.

Ella lo dice. Se planteó dejar la política, pero era demasiado pronto. Tenía que suponer que el camino a casa de la abuelita está lleno de lo-bots de largos dientes y una lengua tremending que sacan a pacer tarde sí y tarde también.

Ya lo saben quienes piensen en dar el salto. Llévense un impermeable modelo Rufián, y que llueva.

4 Comentarios a “Marta y los lobots”

  1. Siglo XXI

    Que me aspen porque no sabía quien era la tal Marta Rivera, pero para eso está Google.
    La busque por su nombre y mayoritaria salia una chica macizorra de una especie banda de vodevil y cabaret.
    Está buena la chica y sus jambas son muy dignas de una jamona nacional.
    Pero claro me decía a mi mismo. Esta no puede ser, tiene que ser otra y afine la busqueda con mas datos y la encontré, bueno pues no la conozco de nada y ahí lo deje.
    Claro que entre la primera Marta Rivera y la segunda me quedo con la primera quizas por eso de que:
    “Comemos con la vista”.

  2. Mary

    Yo creía que el especimen machista estaba en vias de extinción, que a la vista del rechazo unánime de una sociedad moderna los machistas silencian sus embestidas y deyecciones y no se atreven a enseñar la oreja cenutria.

    Pero no, veo que en pleno s. XXI, un macarra alude a mujeres con adjetivos casi olvidados, jamona, buenorra, exponiéndose a que le digan esto, que es un cani basto como el estropajo y que ande con ojo porque las chicas de hoy no pasan ni una de las que tanto oían sus abuelas.

  3. MIRANDA

    Recuerdo el pifostio que le montaron los podemitas a Marta cuando apostilló a PIglesias , que sostenía que “el terrorismo etarra tiene explicaciones políticas”, diciéndole en un twit que, por lo mismo, ” el Holocausto también tuvo explicaciones políticas…y el gaseo de los kurdos, los bombardeos de Alepo, los campos de muerte de PolPot, las sacas de la GuerraCivil , etc.”
    De hecho, los grandes genocidios como el stalinista, siempre vinieron avalados por “explicaciones políticas”, que en realidad no eran otra cosa que la sacrosanta voluntad depredadora del tirano de turno.

    Tuvo otro follón defendiendo la igualdad de género, que proclama la Constitución, contra la Ley de Violencia de Género que discrimina a las personas por razón de sexo, y que propuso el PSOE, con la anuencia del PP.
    «Los españoles son iguales ante la Ley. El sexismo debería ser ilegal siempre.», alegó Marta, cuyas palabras fueron manipuladas, mutiladas y sacadas de contexto, como suelen hacer los radicales sin recursos.

    La politica es una gran cloaca, donde chapotea la calaña. Y cuando se juegan tanto como el carguiño, el puestiño, el sueldiño, son capaces de cualquier cosa , incluso de dedicarse a difamar y linchar adversarios para ir sembrando de cadáveres políticos el camino de ascenso al paraiso, que a menudo resulta ser el Gólgota.

    Las Redes iluminarían la mirada del mismísimo Mr. Lynch, y tu, querido Boss, ya sabes lo que puede hacer un simple troll con un respetable blog, como se proponga montar el pifostio y preñarlo de insultos y calumnias.

    Hay que ser muy cínico y muy hipócrita para tergiversar y manipular verdades obvias con el simple objeto de mermar la credibilidad y respeto de los enemigos políticos, que no adversarios.

    Asesinar a casi 900 seres humanos JAMAS puede tener justificación de ningún tipo, máxime cuando ya se había establecido la Democracia en España.

    Las leyes que defienden los derechos de la mujer, JAMAS pueden mermar, recortar o dejar indefensos a los varones. En eso radica la JUSTICIA y la IGUALDAD DE SEXOS, que no de género que no hablamos de gramática.

  4. rois luaces

    (anda que decir en un soporte lucense que no conoce a Marta Rivera…!!)

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