Sentencia.3

Cifuentes y Sánchez Fornet, la polémica los vuelve a unir

Estábamos entretenidos en discutir que si legislar en caliente, que si en templado, cuando de repente todo vuelve a removerse y más parece que lo obligado ahora sea legislar en hirviendo.

Hay dos nuevos e insospechados polos de atracción. Uno se crea en torno al ministro de Justicia, que de forma imprudente y populista ha dado alas para pensar que el juez del voto particular en la sentencia de la Manada podría estar realmente incapacitado para tratar esos asuntos, tal como se vino a decir entre la facción de indignados.

Esta opinión, expresada por la mañana en el programa de Carlos Herrera, es de extrema gravedad y solo se nos ocurre justificarla por el hecho de que el ministro duerma mal estas últimas noches.

Ya es muy sospechoso que el Gobierno asuma de golpe las tesis mantenidas en las movilizaciones y cargue contra el voto particular de ese juez, como si la unanimidad fuese de obligado cumplimiento. O que al ver tanta gente en la calle se les hubiese nublado la mollera.

El otro polo se mueve alrededor del exsecretario general del SUP _ Sindicato Unificado de Policía _, José Manuel Sánchez Fornet, que acaba de firmar un artículo donde afirma, entre otras polémicas opiniones o informaciones, que se trata de “una denuncia falsa de un acto consentido que por la presión social, dos jueces han convertido en una condena mal razonada”.

Por si faltaba algo para el polvorín, Sánchez Fornet añade que “si en vez de comportarse como los miserables que son, dejarla abandonada y robarle el móvil, la invitan a seguir de fiesta con ellos, no habría habido denuncia. Su preocupación tras la presunta brutal agresión es que le habían quitado el móvil”.

Más revuelo no se puede pedir. Es la ley de Murphy adaptada a España. Si algo puede ser más polémico, lo será.

Un comentario a “Sentencia.3”

  1. MIRANDA

    Menudo descontrol se ha posesionado de la opinión pública con las ocurrencias de unos y otros a raiz de la sentencia de la Audiencia navarra.
    Tal parece un plan general para descalificar y desacreditar a la Judicatura y al Sistema mismo, en alas del vendaval populista que parece agitarlo todo.

    Desestabiliza, que algo queda. Falta al respeto a las instituciones que así se van desgastando. Aprovecha el descontento y las críticas de los ciudadanos para inflar la polémica. Utiliza cualquier causa, camúflate e infíltrate en todas las movidas, feminismo, pensiones, jueces, sindicatos, nacionalistas, para radicalizar y tensionar el ambiente. Píntalo todo de morado y aprópiate de la calle, de los medios, de los foros, de las Redes….

    Cuando los que dicen hacer política quieren además silenciar a los jueces, hacer justicia, dictar sentencia, sumarse a la opinión dominante para erigirse en portavoces del Pueblo….quiere decir que el sueño de los neocomunistas podemitas de levantar aquí su dictadura autoritaria va tomando cuerpo, y lo más grave, los partidos supuestamente constitucionalistas, democráticos, aparecen severamente contagiados del mal.
    Se empieza por silenciar a los jueces, los Medios, las tribunas todas, y luego va viniendo lo demás, las prohibiciones, las expropiaciones, el control de la educación, del ejército y de las fuerzas del orden…y se acaba viviendo a la cubana o a la venezolana.

    Lo más surrealista es que sean un ministro liberal-conservador y un portavoz del cuerpo de Policia los que se meten a criticar y enmendar la plana a los jueces que no sentencian a su gusto. Como si ya estuviésemos en Cuba o Venezuela.

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