La vida sigue igual

¿Quién no ha hecho alguna vez un Cifu?

Maquiavelo se ha colado en la columna, para plantearles una vieja cuestión que sigue y seguirá vigente mientras haya hombres encargados de la administración pública, porque si la dejamos en las manos articuladas de un robot, a lo mejor desaparece.

Se trata de preguntarse qué es preferible; o sea, qué prefiere cada uno de nosotros, un político corrupto que atienda cada una de las necesidades del ciudadano, que adorne, modernice y construya infraestructuras con eficacia, haciendo que la vida sea más plácida día a día, o una persona honrada a carta cabal que por miedo a dejar de serlo no mueve un dedo y su paso por las instituciones se pueda contar en un folio, pero utilizando solo el canto.

Claro, no vale responder que se puede ser honrado y hacerlo todo bien. Eso es posible si hay condiciones para ello, pero entonces sobra la pregunta.

La mayoría de los hombres han vivido desde el Holoceno bajo autoridades cuyo comportamiento deja bastante que desear, tal como concebimos hoy al representante público, limpio, casto e inmaculado de toda impureza. Lo concebimos, pero no se lo favorecemos. Incluso robar dos tarros de crema antiarrugas es señal de regeneración democrática, porque hace unos siglos la fábrica de todas las pomadas sería de Cris y no le haría falta robarlas. Es decir, que ver a toda una presidenta de apaño en el súper democratiza mucho. En otro estilo, pero es como esos parlamentarios noruegos que cobran una miseria, tienen un apartamento de 20 metros cuadrados y deben hacer la colada en una lavadora común que hay en cada piso.

Se han cargado a Cifuentes. ¿Y qué? ¿Hay alguien que se rebaje 42 euros de su sueldo para pagar las cremas? ¿Alguien que lave los calzoncillos haciendo cola detrás del portavoz del PNV?

3 Comentarios a “La vida sigue igual”

  1. MIRANDA

    Si nos atenemos a la realidad circundante, tras décadas de Democracia y alternancia de partidos en el Poder, se diría que a los españoles les importa más la eficacia que la honradez de sus gestores

    Hay dos casos muy elocuentes de ese pulso “corrupción vs. inercia”: Son el Pujolato catalán y los EREs andaluces. Conocido el expolio de millones trajinados en sacos a paraisos fiscales , Pujol siguió contando con su mayoría de leales. Como los andaluces siguieron votando socialismo, pese a la corrupción generalizada.

    No diremos que no existe la corrupción en otros paises, porque el ser humano es corruptible de seu, pero lo desconcertante es la aceptación o la resignación incluso la justificación de gestores corruptos en estos lares latinos, algo que no ocurre en los paises serios, donde un ministro dimite cuando se le descubre un simple affaire con una secretaria (UK)

    Precisamente por esta manga ancha carpetovetónica, sorprende bastante el linchamiento de Cifuentes, que si bien tenía que dimitir al saltar la liebre, resulta injusto y trágico este final desproporcionado, incluida la violación de la ley de proteccion de datos. Castigar una ilegalidad con otra no es de recibo.

  2. Tolodapinza

    De todos modos, y para finalizar el tema Cifuentes con un poco de sano cachondeo, esto de la indignación popular resulta bastante idiota o más bien se maneja según hacia qué lado sopla el viento.

    A esta imbécil le han soltado los tigres para que se la coman. Bien está y bien me parece.

    Pero Diego Cañamero, en su día, asaltó y robó en un supermercado a plena luz por valor de mucho más que dos botes de crema, y además agrediendo a una cajera. Pues Podemos no solo no le ha soltado los tigres sino que le ha premiado con una acta de diputado en el Congreso.

    Ah, que resulta que robó en un acto de protesta anticapitalista. Huy, sí, fíjate. Pues mal está y mal me parece.

  3. Caplan

    Si hay que escoger, si no hubiese otra posibilidad mas que una entre estas dos estaríamos ante un juego amañado que tiene el sentido de la desesperanza, ante dos males ecoger el menos malo ¡ vaya merde !.

    Que haya que ser honrado y eficaz a la vez no debería ser tan difícil, es posible y es lo mas normal entre los mas de los mortales, a la fuerza o por convicción, ejemplos a millones.

    En esta cosa patria llamada España que ya no sabe lo que es, según algunos , se ha establecido la tolerancia al mangoneo y esto quizás por pura supervivencia ancestral, hoy esto no puede ser.

    Si se han de confesar actos estilo “cifu” pues hagamos confesión pero creo que jamás lo veré como algo que haya que ser contado con ufanía y menos representando la confianza de muchas gentes que te eligieron para administrar sus dineros, sus vidas y futuro.
    Es ¡ DELEZNABLE ! lo de esta Sra pero mas los que sabiendo que era o podría ser una enferma cleptomana consintieron colarla para puestos de tan alta responsabilidad.

    Robar, falsificar, entremeses de caza mayor, aprendizaje para mas altas aspiraciones delictivas y que de ninguna manera se puede consentir y menos en la cosa pública.

    ***Cifuentes forma parte de una extensa y grand cloaca.

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