Mi pito y yo

El resultado de la evolución

Cuando los poderes públicos sustituyen al almirante Cervera por Pepe Rubianes y nadie se lo afea demasiado. Cuando Machado, Max Aub, Dalí o Pedro Muñoz Seca son mirados como judíos por los nazis en el ghetto de Varsovia; cuando la Inquisición ha mudado el sambenito, pero sigue tan rabiosa como siempre, ¿cómo nos va a extrañar que la masa vocifere al himno en un estadio de fútbol, o haya pensionistas que piten a Portugal y a España en un acto público donde están simbolizados miles de héroes y millones de personas?

Harán eso y mucho más porque se creen autorizados para saltarse el sursumcorda gracias al ejemplo recibido. La escala de valores de cada uno está encabezada por las tres personas de la Santísima Trinidad; a saber, yo, mi pirulo y menda lerenda.

Todo ello aderezado de una ignorancia tan profunda como la fosa de las Marianas sobre todo aquello que pueda ir más allá de un palmo de mis narices, no en vano es el mismo que adorna las decisiones de los grandes estadistas que nos ha tocado sufrir.

Es posible que tengamos la generación más preparada de la historia, pero o está en Kuala Lumpur, o no sale de casa. Los que asoman el pito, los que ocupan poltronas, los que mueven las masas son inútiles cerebrales, ramplones protestadores, silbadores a tiempo total, vocingleros sin sustancia, papanatas con trienios, peatones prescindibles y especímenes similares.

Ahora han sido las víctimas del terrorismo, los agentes forestales calcinados o aquellos policías _ dos de Lugo _, ahogados en Riazor durante un acto de salvamiento, pero también todos aquellos simbolizados por músicas y banderas. Nada ni nadie es capaz de detener el avance de los egoísmos, porque cuando todo esté destruido reinará sobre los cascotes la paz de los muertos y ya no habrá ni pensionistas, ni Cristo que los pague.

Un comentario a “Mi pito y yo”

  1. Caplan

    Damos por ciertas cosas, situaciones que no lo son tan tanto, a fuerza de repetirlas se introducen en nuestro cerebro y las acepta por cómoda rendición, osea, por ahorrarse esfuerzos y gasto calórico.

    Se dice hasta la saciedad, será algo verdad, que tenemos la generación mas preparada de la historia ¿ de qué historia hablan,era tan difícil serlo, de que preparación hablan, cuales son sus méritos, que lograron, que están demostrando ? faltan respuestas, faltan mas certezas .

    Haber conseguido un título no te da inteligencia para afrontar la vida, te dan unas calificaciones y con ellas algunos hacen cosas y otros hacen pajas mentales de por vida o llenan estadios y hacen tribu, manada,masa.

    Muchas de las cosas que están pasando nunca deberían seguir pasando si como se dice que es cierto que tenemos la generación mejor preparada de la historia, no lo creo porque la cultura trae revoluciones, la cultura trae inconformismo, la cultura trae preguntas y la cultura no la callan ni los cañones y menos debería callarla la corrupción, juntas cultura y juventud deberían ser invencibles.

    ¿ Donde está el mayo del 68 de hoy en día, cuando va haber otro mayo del 68 ? esto daría su medida y nos ayudaría a todos. La imaginación ciertamente no está en el poder ¿ la va llevar esa generación ?.

    En la fotografía como la puesta mas arriba nos da un claro ejemplo de voces huecas, no mas que mas gritos y con clara vocación de desahogos primarios, en esos sitios puede decirse cualquier cosa o pasar cualquier cosa, la razón no existe.

    ***Un allegado mio, negociando en Valencia, jamas vió tanta corrupción, su empresa una multinacional salió de estampida.

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