El último cisma

Florinda la Cava con su corte es espiada por don Rodrigo, el primer cisma (Franz Xaver Winterhalter)

Siglos ha que el término monárquico ocupa plaza en el diccionario de la RAE a título de inventario, no porque no existan quienes se refugian en él por el horror que les sugiere la amenaza republicana, sino porque aquí queda cojo y siempre necesitó de alguna muletilla.

Ya desde don Rodrigo la historia de España se cuenta a través de las extensiones que ha sido preciso colocar detrás de la definición inicial, dada la abundancia de cismas. “Sí, soy monárquico, pero de Wamba”. O sea, que eras wambista.

Lo de Rodrigo fue premonitorio. Se enfrentó a Witiza, a Oppas, a don Julián, a Egica… le salían más rivales al trono que granos durante el acné. Después tenemos lo de los hermanos Alfonso, Sancho y García, con el Cid mediando entre ellos y el asesinato como argumento.

De partidarios de la Beltraneja, o de los Católicos Reyes, están las cunetas sembradas; y si nos fijamos en Felipe V de Borbón y Carlos de Austria _ eso que los catalanes llaman Diada para autocomplacerse _, volveremos a encontrar múltiples víctimas colaterales.

Si oponemos carlistas a isabelinos, la cosa tiene delito. No una, sino tres guerras estuvieron enzarzados, y el masonazo don Amadeo de Saboya siempre tuvo delante el orondo careto del Montpensier.

Tras la sangría surgen los de don Juan, que no eran monárquicos a secas, sino de Estoril y conspiradores. Con su hijo en el trono nacen los monárquicos vergonzantes, aquéllos que renuncian a serlo, pero se declaran juancarlistas por lo mucho y bueno que había traído.

Después de todo lo andado, si las reinas andan a manotazos por un quítame allá esas placas fotográficas no deja de ser una dulce anécdota pascual.

Y si de cismáticos hablamos, los de doña Sofía ganan por goleada, quizá porque su nuera nunca negó su ramalazo republicano.

3 Comentarios a “El último cisma”

  1. Tolodapinza

    Como la verdad sobre la trifulca entre nuera y suegra no la sabemos ni la sabremos, el gentío anda en conjeturas.

    La última es que Letizia le tiene tirria a Sofía porque ésta nunca se ha recatado de ir a Suiza (y mostrarse públicamente allí) para estar con Cristina, yerno y nietos. Cosa que Juan Carlos nunca ha hecho, por lo menos de forma visible y fotografiable. Si recordamos que el marido de Letizia ha “excomulgado” a Cristina y a toda su parentela, quizás podamos suponer que Letizia muestra con el exabrupto de la catedral de Palma su apoyo al marido.

    Bueno, es una hipótesis, otra más.

    Es cierto sin embargo que el amor de madre supera a cualquier otro, por encima de éticas y conveniencias (la madre de un asesino confeso siempre amará a su hijo, por encima de todo y pese a todo). Pero también es cierto que, por la posición que ocupan en este drama Sofía, su hijo Felipe y su hija Cristina, la reina emérita quizás -sólo quizás- debería haber sido algo más prudente en sus apariciones públicas en las que daba cariñitos y soporte a la familia de defraudadores.

  2. Caplan

    Mi sensibilidad humana, mi capacidad de tragar ciertos argumentos,mi determinación para no tolerar desigualdades y favores por cuna, mis ansias por la mejora de nuestros derechos y obligaciones por y para una sociedad mas justa y equilibrada me obliga a ponerme de frente ante la monarquía española , con otras monarquías paso, allá quienes las soporten o acepten.

    En la monarquía que me ocupa, Borboneos y “leticeos” me confirman aún mas y mas que esto es infumable en todos los sentidos, cuando veo las no modositas criaturas que ya ahora y en ciernes servirán para perpetuar esta anomalía en un estado democrático es que desespero, cuando veo que cortesanos y cortesanas no solo han sobrevivido sino que se enquistan y progresan en cantidad mi desesperación se enroca mas.

    ¿Porqué todavía y en versión monarquía lo de ” vivan las caenas ” sea una atracción que creo es fatal ?.

    *** Leticia, de fracaso en fracaso hasta llegar al éxito final, el derrumbe de esta parasitación.

    ¡ Dios salve a España !

  3. Españolito de a pie.

    Las personas estamos llenan de defectos y aunque nos mueva la buena voluntad es muy fácil meter la pata.
    Y los reyes como personas que son por mucha sangre azul que tengan son mas de lo mismo y si mezclas sangre azul con sangre plebeya el resultado ya es totalmente imposible de aventurarlo.
    Tambien es cierto que los seres humanos tenemos nuestros puntos debiles especificos según seamos hombres o mujeres.
    Para mi el encontronazo de Letizia y Dª Sofia no pasaría de lo anecdótico aunque deja en evidencia dos hechos diferentes:
    UNO, el instinto de los Abuelos hacía sus nietos que solo puede ser bendecible y:
    DOS, la actitud guerrera de Letizia que perdio los papeles, la cabeza y algunas cosas mas en un momento totalmente injustificable.
    Pero claro, es que Letizia reina conserte de España que ya su nombre está incorrectamente escrito en español que ademas era divorciada y según han contado aborto un hijo de otro hombre y para mas coña si no fuese suficiente con ideología republicana. Cabe la pregunta:
    ¿Donde nos hemos metido?
    O quizas la pregunta correcta debería ser:
    ¿Donde te has metido Felipe VI?

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