Gualda Guardiola

¡Se alquilan solapas, oiga!

Ochenta y cinco mil euros al año como directora general de Relaciones Exteriores, o una cantidad similar como embajadora de la causa en Copenhague, hacen maravillas en tu hermano.

Guardiola es capaz de cambiar la camiseta oficial del City y taparlos a todos con enormes lazos amarillos. Entre pecho y espalda, lazos gualda.

El caso es que se han desatado las hostilidades y nada se interpondrá ya entre Pep y la pasta, pero como no era cosa de desangrarse con las multas que le iban cayendo por el lacito, Pep, que es más listo que las pesetas, se ha sacado de la manga una flor amarilla, tipo caléndula, que le vale tan bien como el lazo para hacer de tocapelotas, que es lo que ha sido el chico toda la vida, un tocapelotas, con el pie, con el lazo o con la flor.

Si se cree que con esas monerías va a conseguir que la delincuencia se convierta en perfume, va de lado. Ya se intentó en otras ocasiones y al final tuvo que venir el sabio a dictar sentencia: Aunque Guardiola se vista de seda, Guardiola se queda.

Algo de todo ello comienza a intuir el prestigioso entrenador, porque además de sustituir el lazo por flor, ha añadido a la solapa opuesta el perfil de un hombre, como el icono que se usa en las puertas de los servicios públicos para indicar a los machos el lugar hacia donde deben dirigir sus apretados pasos.

Intriga sobremanera el verdadero significado de estos símbolos en una solapa tan comprometida como la de Pep, que nunca da puntada sin hilo, ni lazo sin nómina.

Sin ánimo de especular demasiado y remitiéndonos exclusivamente al uso que en la actualidad se le da a este símbolo, solo nos queda margen para deducir que significa lo mismo: Aquí se hace eso…

Aunque conociendo el buen gusto de Guardiola para con todo, nos resistimos a creer que haya decidido vestirse de caganer andante.

5 Comentarios a “Gualda Guardiola”

  1. Aureliano Buendía

    La insolvencia intelectual de Guardiola es directamente proporcional a la elegancia que tenía como jugador de fútbol. Que ya es decir.

  2. Caplan

    Estamos en un tiempo con avances tan gigantescos que adaptarnos es imposible pues llegan en enormes oleadas unos tras otros sin tiempo a comprenderlos o asimilarlos.

    Es tal la cantidad de información que esta se convierte en desinformación de una manera burda y brutal sin que las certezas puedan tener cabida, todo vale y como nunca hasta ahora la cantidad destroza por goleada a la calidad, el bulo gana a lo contrastado, lo zafio a lo elegante, la mentira a la verdad , lo deshonesto a la decencia etc, etc, cierto es que si te ocupas un poco en buscar belleza la encuentras, y con belleza digo grandeza también.

    ¿ Porqué no somos capaces de apartar des esta sociedad a los deshonestos y porqué no somos capaces de admirar y querer mas a los que consiguen con su esfuerzo hacer de esta planeta un mundo mejor?.

    Demasiados dioses con pies de barro, demasiados becerros de oro, demasiados estúpidos con piel humana, debemos dejar de prestarles atención, Guardiola-dinero-hipocresía.

  3. Españolito de a pie.

    A este impresentable le debería caer la cara de vergüenza, si la locura separatista se llevase a cabo y el pueblo catalan sufriera las consecuencias en forma de pobreza, falta de trabajo y de servicios públicos, sanidad, jubilacion, él, Guardiola, con sus muchos millones viviria a cuerpo de rey mientras los demas a pasarlas canutas. Y si el ambiente se volviese irrespirable el se iria a cualquier paraiso terrenal en cualquier pais del mundo y de Cataluña si te he visto no me acuerdo.

  4. Españolito de a pie.

    Eso ademas de ser un cerdo mal afeitado, ese es su imagen publica, un porco.

  5. MIRANDA

    El médico Muller-Wohlfahrt, que en su dia abandonó el Bayern Munich por sus conflictos con Pep Guardiola, le ajusta las cuentas al catalán en una autobiografía recién salida del horno.

    “Considero a Pep Guardiola como un persona de poca confianza en si mismo, que vive con constante temor, no ante posibles derrotas, sino ante la posibilidad de perder poder y autoridad”, dice Müller, ya de vuelta en el Bayern.

    “Guardiola me veía como un subordinado al que podía recurrir en cualquier momento”

    El médico considera que Guardiola representó un retroceso para el Bayern al “poner patas arriba” el programa de preparación física previo
    “Por una parte, Guardiola no se interesaba por cuestiones médicas. Por otro lado, esperaba de nosotros auténticos milagros”, señaló el médico.

    “Ya en su primera temporada, con Guardiola tuvimos muchas más lesiones musculares que en la temporada previa”

    “Durante el Mundial de Clubs en Marruecos, a mitad de temporada, cualquier observador podía constatar que los jugadores del Bayern no estaban en forma”

    El entrenador catalán, según el médico, no prestaba atención a sus informes sobre jugadores lesionados a diferencia de sus antecesores que se interesaban siempre por su trabajo, e incluso observaban los tratamientos en el vestuario y “sabían que por lo general no usábamos ni analgésicos ni cortisona”.

    Los conflictos se fueron haciendo más graves. La situación explotó finalmente en una conversación que debería haber servido para limar diferencias.

    “Perdí por completo el control, le grité a Guardiola y di un golpe sobre la mesa que hizo que los platos y las tazas vibraran. Por primera vez en todos mis años de trabajo le grité a alguien”, dijo el médico. “No podía entender que un entrenador que tenía tantos años de edad como yo de vida profesional no hiciera caso de mi experiencia”, agregó.

    El día definitivo fue el partido de ida contra el Oporto, que el Bayern perdió por 3-1 a domicilio, y después del cual Guardiola responsabilizó a Müller- de la derrota, delante de los jugadores. Al día siguiente, Müller renunció a su cargo de director médico del Bayern, después de 38 años de trabajo.

    Moraleja, el Dr. Muller no conocía la clave para llevarse bien con el indepen Guardiola: Le hubiese puesto un saco de fajos de billetes delante y sería capaz de apostatar hasta de su sangre catalana.

Comenta