La última causa

A don Marcelino lo esculpen con libro, para que no deje de estudiar ni en el descanso eterno

Si la huelga la apoya la CUP, malo. Porque una cosa son los fines, otra los métodos y una tercera, los compañeros de viaje. Y hay gente con la que no se debe ir ni al cine, pues temes que te chafen el final.

Ayer, en solidaridad con los objetivos, he hecho huelga a la japonesa, si eso es posible en un horario de trabajo que cesa únicamente por causas de fuerza mayor, tipo bocadillo, codillo o membrillo. Me he levantado antes y pienso acostarme más tarde dándole a la tecla. Todo por la causa.

Quizás haya quien piense que es más efectiva la huelga sin apellidos, pero entonces lo sensato sería estar toda la vida mano sobre mano y trabajar un día cada ocho o nueve lustros. Y no dudo que hay quien así se comporta.

Si se quieren encontrar causas no hay que esforzarse demasiado para reunir 365 y colocar cada una de ellas en los días del año. Cerramos y el último que apague la luz. La mayoría, por no decir todas, podrían adquirir la categoría de justas y difícilmente rebatibles, como la de ayer e incluso más. Piensen un poco y tendrán quince en un cuarto de hora. Para reunir las 365 nos costaría algo más de trabajo, pero entre todos aparecen seguro.

Fines, métodos y compañeros. En realidad hay algo por encima de todo ello que prima y condiciona. A medida que te caen años encima, la corteza se endurece y agría. De ahí lo de la cáscara amarga. En esas condiciones, tiendes a repeler todo aquello nuevo que te imponen gentes que ni conoces, ni tienes trato. No como antes, que eras una esponja amoldable y mucho más tersa y receptiva.

En conclusión, no nos queda otro remedio que admitir edad como explicación de conductas. Mire usted, a estas alturas no me venga con graves alteraciones de vida, que está uno como don Marcelino Menéndez Pelayo cuando clama su tristeza por abandonar este mundo “con lo que me queda por leer”.

5 Comentarios a “La última causa”

  1. rois luaces

    Y con un libro por almohada, para que actúe en sueños.

  2. Caplan

    Voy a decir poco y espero mucho , tal vez de esta manera alguien lo pueda leer sin mas esfuerzo, para palabras y palabras y ” tesis doctorales ” tenemos la www y en ella montones de erudición.

    Estamos mareando la perdiz y mientras otros se la comerán.

  3. Narval

    El cardenal arzobispo de Madrid también la apoya. Que cosas….

  4. Tolodapinza

    La huelga de ayer me pareció irrelevante. Un desahogo, un salir al patio de recreo. He trabajado durante mi vida laboral en varias empresas, alguna de ellas multinacional, y en ninguna cobré más que ninguna mujer, si ella tenía el mismo puesto de trabajo y la misma categoría académica y profesional que yo, pero que ni un céntimo más; de manera que no acabo de ver el problema. Tampoco me las quiero dar de enteradillo, a ver: si tantísimas mujeres salieron a protestar, será porque hay empresas en que el trato no es el igualitario que yo conocí. Quizás eso ocurra en la pequeña y mediana empresa.

    Opino que la manifestación tendría mucho más sentido si se hubiera puesto el acento en los asesinatos de mujeres, esa lacra tan demasiado frecuente, para nuestra desgracia. Sí que había pancartas denunciando ese problema, pero el grueso del vocerío estaba en los sueldos y en la equiparación salarial.

  5. MIRANDA

    Lo siento, pero me niego a ser tratada como víctima en la Europa del s. XXI. Me ofenden las discriminaciones menesterosas, la politización interesada, las cuotas, el Dia de, el victimismo, “el género”, y rotundamente me niego a que las portavozas hablen por mí.

    Establecida nuestra deuda con las antiguas sufragistas, que tanto lucharon por la igualdad , manifiesto mi rechazo a esas femiprogres de partidos comunistas antisistema, esas favoritas sucesivas del MachoAlfa que se erigen en “portavozas” de todas las mujeres, a las que pretenden imponer sus ideas y sus mantras cansinos de regímenes mil veces fracasados en el mundo.

    Niego que seamos víctimas de nuestros padres, hermanos, parejas, hijos, amigos y colegas masculinos. Reivindico la identidad individual frente al bloque manipulable.
    Cierto que hay cosas que pueden mejorar, y sin duda la crisis zapatera dio un frenazo a las perspectivas de trabajadores y empresarios, pero si pensamos en los millones de mujeres que pueblan el planeta, somos privilegiadas.
    Somos más que los hombres en la universidad, tenemos menos fracaso escolar, menos suicidios, cada vez somos más en profesiones que antes eran coto masculino, como medicina, judicatura y niveles altos de la Administración y la política. Incluso duramos más que ellos.

    Satanizar a los varones desde un victimismo patológico lleva al fracaso. Existe violencia doméstica que la Justicia se encarga de castigar, pero sembrar el miedo solo nos llevará a perder nuestra libertad

    Por el contrario, me sigue pareciendo injustificable la anuencia con que la izquierda asume la desdichada situación de la Mujer en paises musulmanes
    Ahi está el caso de Irán (cuyo gobierno patrocinó económicamente la puesta en marcha de Podemos, de ahí tanta prudencia para denunciar al sponsor), donde toda acción feminista ha de ser clandestina, porque las mujeres no pueden ni quitarse el velo en público so pena de ser encarceladas varios años por “incitar a la corrupción moral”

    Contadas musulmanas pudieron manifestarse en distintos paises contra las agresiones sexuales , los matrimonios forzados de niñas, la ablación, la imposibilidad de estudiar, etc. siempre impunes, porque en el mundo islámico la mujer no tiene derechos, es apenas un animal de carga y paridora de hijos.
    Sin duda, el hecho de que muchas periodistas se involucraran, influyó en la respuesta numerosa. Pero aunque en toda Europa se celebró el 8-M, sólo en España tuvo una connotación politiquera, agresiva, incluso violenta, que nunca antes vimos en movidas femeninas.
    Digamos que los agitadores populistas secuestraron el Dia d la Mujer, como antes hicieron con las movidas antibelicistas, ecologistas, medioambientalistas, animalistas, antitaurinas, Lgtbistas, nacionalistas, separatistas. y se lo han anotado como un éxito propio. Nos quieren venezolanas, cubanas, coreanas…Dios se lo premie, hermanas.

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