Hegel y Pereda

Hegel y Pereda

Así como Zapatero era más bucólico pastoril y le gustaba citar los brotes verdes, contar nubes o creer que la tierra solo era del viento _ metáforas todas ellas que parecían sacadas de Peñas arriba _, lo de Rajoy tiende a Hegel y claro, se le entiende menos.

Sin embargo no es culpa del presidente, sino de lo poco duchos que estamos en lecturas filosóficas.

Leyendo a Hegel te encuentras de repente con que “lo que el hombre es realmente, tiene que serlo idealmente”, y te dices, ¡caramba, esto puede llegar a ser muy difícil! Máxime cuando a continuación te suelta que “el pueblo es aquella parte del Estado que no sabe lo que quiere”. Sumas hache con be y descubres que en realidad Hegel te estás diciendo que si no escapas con fuerzas de la vulgaridad y de la masa, ni te comes un colín, ni haces nada de provecho en esta vida.

Entonces viene Rajoy, que no habla en bucólico, sino en hegeliano, y te explica con claridad meridiana los esfuerzos que realiza en pos de la financiación autonómica. Algunos mindundis sin ilustrar dicen que se ha liado una vez más con sus enrevesadas frases, pero esta vez no. Hagan el favor de seguir su razonamiento con el método Luis Fonsi, es decir, despacito; y comprobarán que el presidente no dice una palabra por otra. ¿Que es difícil seguirlo? ¡Toma y tanto! ¡Como que era muy fácil imaginarse al viento propietario de la tierra!

Vamos pues a por la frase, tomen aire y recorran punto por punto cada uno de sus vocablos:

“Puedo asegurarles a ustedes que haré todo lo que pueda y un poco más de lo que pueda si es que eso es posible. Y haré todo lo posible e incluso lo imposible si también lo imposible es posible”.

Hegel puro. Lógica a paletadas. La frialdad expositiva del idealismo filosófico.

5 Comentarios a “Hegel y Pereda”

  1. MIRANDA

    Le perdonaríamos al Hegel de Pontevedra la “frialdad expositiva”, las divagaciones, las redundancias y las filosofadas vacuas si no viéramos un gobierno inoperante, impotente para hacer cumplir la ley. Algo que inevitablemente genera desconfianza, desaliento y desafecto

    Entre otros muchos botones de muestra, me refiero ahora a la incapacidad confesa del Gobierno para que se respete la ley en Cataluña, donde al parecer las normas no obligan a todos como en el resto del país.

    Es así que el alto Tribunal de Cataluña admite que los padres están en su derecho a que sus hijos sean educados también en español, siquiera sea en un mínimo 25% de las clases, pero los nacionalistas, podemitas y socialistas catalanes, burlan la Ley, y allí no pasa nada. Y el ministro de Educación dice que no puede hacer nada al respecto.

    Con lo que nos cuesta mantener un Estado en marcha, y este acepta que un rincón de España vulnere la ley y desobedezca la Constitución. !Bochornoso! En cualquier otro pais civilizado, PP, PSOE y Ciudadanos se plantarían frente a los golpistas que quieren romper España y prolongarían el 155 indefinidamente hasta que los sediciosos acepten la ley y la Constitucion. Aquí no.

    Frente a hechos tan graves como la desnudez del Estado, o el volantazo progre que ha relegado al olvido el ideario que votaron sus leales, comprenderás que la pasividad, la calma, el remoloneo, la desgana de cambios, el silencio tóxico, la torpeza discursiva y demás carencias del Hegel pontevedrés parecen males menores .

  2. Ramón

    Yo pregunto ¿Cómo son tan poco claros los políticos en su forma de expresarse?.

  3. Bolita

    Jajaja, muy buena la columna. No hay que olvidar sin embargo, que también existe una interpretación hegeliana por parte de la izquierda, basada en la premisa de que lo racional no es propiamente real, en base aquella frase de Hegel “todo lo real es racional, todo lo racional es real” por lo que pretendían la transformación de la sociedad existente para acercarla a la racionalidad, mientras la derecha y sus discípulos Fischer, Erdmann, Michelet o Rosenkranz, interpretaban de su pensa­miento las tesis que más favorecian las ideas consuetudinarias del orden político y social existente, acríticos por ejemplo con la religión, del Estado prusiano y su modelo político, social, económico y los métodos de producción capitalista.

  4. Tolodapinza

    Algún día descubriremos que, en realidad y más allá de la seriedad y profesionalidad en la gobernanza, Rajoy escondía en lo más profundo de su ser a un inmenso cachondo mental.

    Para mí que le gusta “vacilar” al personal con sus frases, equivocadas unas veces y confusas otras veces, pero que yo creo sinceramente que las fabrica a propósito. Sabe que se burlarán de él pero, conociéndole un poco, intuyo que eso le importa tanto como saber si se ha descubierto la vacuna contra la calvicie.

  5. Caplan

    Hermano MARX en estado puro , la parte de la parte y el contratante y la otra parte y … la madre que los fundó.

    Para hacerse valer lo mejor es hacerse entender y ser creíble y los marrulleros juegos de palabras quedan solos y apartados, las palabras pretenciosas y las citas deben ser las mínimas porque si las citamos constantemente poco decimos de uno mismo y poco favor del citado, a mi me gusta saber del que habla o escribe porque si quiero saber citas me voy a una ¿ casa de citas ?.

    Juegos de palabras y pretenciosos dándoselas de expertos en filosofía y filósofos mil, palabras y pensamiento que valen para un roto y un descosido, vacías y sin sentimiento, son interpretadas a gusto y para mas siempre con la posibilidad de decir que eso no, eso no …

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