Fabricantes de noticias

En plena humillación

Llegará un día en el que nos reiremos al recordarlo, pero de momento permanecemos dentro de una batidora de vaso, dando vueltas en medio del zumo, como los protagonistas de Gravity cuando flotan sin control.

Por eso bastan pocos mimbres para armar un cesto lleno de polémica. Cada acontecimiento nos pilla en una postura diferente y de ahí que reaccionemos de distinta manera, aunque pensemos lo mismo.

Vamos al grano. Y el grano es lo del chico con la bandera española que se acerca a Puigdemont en Copenhague y le insta a besarla. Si somos generosos, el episodio tiene la categoría de anécdota doméstica para consumo amical, gansa y rayana con la intrascendencia.

Pero lejos de ser así, el hecho ha merecido que el líder de la oposición se haya indignado, que otro ilustre representante del arco parlamentario se adhiera a censurarlo, que haya ocupado espacio en los debates políticos y que ahora mismo estemos hablando del fenómeno.

Y todo, porque el joven lo recoge de principio a fin con la cámara de su teléfono, lo cual le confiere la condición de ser inmutable, imborrable, trascendente, luminiscente e historiable. Nunca fue tan fácil figurar al lado de las Navas de Tolosa, nunca la noticia estuvo tan desprestigiada, nunca hubo tanta escopeta para tantas moscas.

Fijémonos en el señor Sánchez, por ser el más destacado político de quienes gastan su santa indignación con la pamema danesa. Habla de humillación y de respeto para referirse a la tontada. Según ese baremo, ¿qué dirá cuando se queme una bandera, que ahí sí que los insultados somos millones? ¿Qué dirá el señor Girauta, cofrade también del santo reproche?

Y mientras no acaba el centrifugado, aquí seguimos batidos en la papa insípida de la frivolidad, mientras nos hacemos selfies con cara de satisfacción.

Un comentario a “Fabricantes de noticias”

  1. MIRANDA

    Muy cierto, boss. Los que reprochan la impertinencia y falta de respeto del chico hacia el Fugitivo, nada dicen cuando queman banderas o fotos del rey.

    Si este muchacho, al parecer peluquero, que filmó el momentum ,se hubiese dirigido a cualquier otro representante español con esa guasa, diríamos que se había pasado de impertinente

    . Pero claro, si el interpelado es un comediante descontrolado que está haciendo un ridículo universal, derrochando dinero público, tomando el pelo a los españoles, desprestigiando la imagen de España , obligando al Gobierno a tomar medidas serias, poniendo en peligro la economía catalana y fornicando la gorrina, entonces, payaso por payaso, no vemos el menor motivo de censura, condena o castigo.

    Es más, lo repetimos, por si alguien no lo ha visto
    https://www.youtube.com/watch?v=MieMOYY-wyQ

    El único reproche al peluquero es que pudo sacarle mucho más partido a la doble jura de bandera de Puchimón, con un poco más de gracia e imaginación.
    Pero no estuvo mal conseguir ese doble beso hipócrita y su “like” a España.

    La profesora danesa Mrs. Wind, si que hizo cisco al payaso

    https://www.youtube.com/watch?v=u7aHlQXQikc

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