Tormenta en blanco

Rafa, el sobrino atrapado

Pasada la época de luces y bombillas, la claridad no ha conseguido hacerse en el escenario catalán y muy al contrario, pese a que ya estamos a ocho días de la constitución del Parlament, el desconcierto es total.

Me he acercado a una docena de comentaristas con fuentes generalmente bien informadas con objeto de hacerme una idea y trasladársela a ustedes, pero ha sido imposible. Ahora mismo en el tablero de ajedrez se puede producir cualquier combinación de movimientos y por ende, cualquier resultado. A consecuencia de ello, no hay bien informados, sino especuladores a tiempo completo, como casi siempre.

Tampoco es de extrañar que sea así, porque el tablero jamás había tenido las piezas tan dispersas. El rey y varios peones, en Bruselas; la reina y otros cuantos, en la cárcel; las torres avisadas y los caballos, en libertad, pero sin control.

Añadamos que el día 15 se conoce la sentencia del caso Palau y estaremos delante de la tormenta perfecta, aquélla en la que se dan cita todas las circunstancias posibles para no saber qué más puede pasar a continuación.

Eso es lo mismo que trata de explicar la Guardia Civil para contrarrestar el chorreo de críticas que le está cayendo al cuerpo y a la DGT por el caos de la AP6.

Si a las desfavorables previsiones meteorológicas que se anuncian como inevitables, sumamos un montón de coches que viajan sin cadenas _ o que no saben ponerlas _, y que forman enseguida un tapón que no permite ni trabajar a las quitanieves, ni avanzar a los que sí podrían hacerlo con su equipo en orden, el trombo está asegurado.

Lo de Cataluña no puede ser peor. Allí ya sabemos que algunos de los protagonistas ni siquiera se van a presentar, con lo cual se aligera el tránsito por los pasillos. Y otros cuantos llevan cadenas, que eso siempre ayuda.

Un comentario a “Tormenta en blanco”

  1. MIRANDA

    El desconcierto ante el panorama catalán crece por dias. Es como si tuviéramos que vernos con adolescentes irresponsables y antojadizos, que creen que los jueces les tienen mania

    Solo bajo ese perfil se explican conductas infantiloides , que apelan al diálogo, respeto, amor por la paz y hasta condición católica, que vaya por Dios, tratándose de golpistas fugados o entre rejas. Embusteros que no han pegado otro palo en la vida que trincar sueldos suculentos, que esperan acrecentar con su proyecto independentista, convencidos de que ellos son los buenos y que el Estado comete una grave injusticia.

    Es como si vivieran en otra realidad paralela, ilusoria, supremacista, desde la que nos miran como africanos envidiosos e inferiores. Porque la realidad nos dice que ninguno de ellos vale ni para concejal de pedanía y que la responsabilidad que se arrogan les viene grande como la casaca de un cosaco.

    Solo nos queda confiar en que la Justicia será certera y no prestará oidos a las añagazas de estos caraduras . Y que al Gobierno no le temblará el pulso, mayormente pusilánime, para aplicar la Legalidad tal y como es su deber. De verdad, Boss, que estamos ya hasta el colodrillo de toda esta tropa

    PD. En Huesca nadie se echa a la carretera, previa alarma, sin cadenas, ropa de abrigo y provisiones. Ellos saben. Yo he comprobado cómo se preparan para viajar.
    A estos les faltó experiencia y conocimiento de la metereología adversa, o no se habrían aventurado de esa guisa, en plan gayumbos y camiseta, ni se habrían atravesado en las vias, impidiendo el acceso de las máquinas quitanieves. Lo dicho. Falta de experiencia, que los habrá vuelto más precavidos para el futuro.

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