Epifanía enfariñada

Hubo de todo

Que no les engañen. En la mayoría de las ciudades los Reyes Magos desfilaron tranquilamente con sus capas de armiño, sus turbantes de Albal y sus betunes en la cara allí donde algún concejal se empeñó en hacer él de Baltasar. Lo de toda la vida.

Pero en efecto, hubo lugares donde confundieron la fiesta de los niños con un cursillo acelerado de adoctrinamiento político, o con un acto de propaganda a favor del diformismo sexual entre humanos, que siendo loable en ámbitos adecuados, en una cabalgata resulta tan estrafalario como promocionar el Resurrection Fest entre los cartujos.

Se aprovecharon carrozas de desfiles anteriores, lo cual está muy bien porque tampoco hay necesidad de cambiar de coche cada año, y se vendieron roscones como para festonear España con un tubo de masa dulce. Pero lo que va a distinguir a estos Reyes de 2018 será el comportamiento de un cantante llamado Chiquetete, que en apenas dos minutos de actuación demostró bien a las claras que es el más chiquetete del orbe mundial.

Ya sea por los polvos de la madre Celestina, ya sea por los del padre Cucharón, el caso fue que a este individuo, invitado a ponerse en la piel del rey Melchor para los niños del colegio de las Hermanas de la Cruz de Carmona (Sevilla), le sobrevino el extraordinario impulso de despojarse de las barbas y la corona para decir a los presentes que él no era mago ni rey, sino Chiquetete.

Tan espeluznante revelación produjo las lógicas reacciones de asombro, no porque bajo la identidad del rey se escondiese el cantante, sino por el deficiente control ejercido por las autoridades aduaneras, que permiten la libre circulación de sustancias estupefacientes a través de las múltiples fronteras que estos personajes han tenido que cruzar desde sus aposentos. ¡Y bajo identidades falsas!

Feliz regreso.

2 Comentarios a “Epifanía enfariñada”

  1. MIRANDA

    Cuando los alcaldes podemitas o los separatistas manipulan la cabalgata de Reyes, ya sea para convertirla en parada carnavalera o del orgullo gay, o bien alegato secesionista, tenemos claro los fines politiqueros, ideológicos o propagandísticos que los guían.

    Pero cuando un conocido cantaor flamenco se enfunda traje, corona y barba de Rey Melchor y se compromete a ejercer de tal para entregar regalos a los niños de un colegio, y una vez allí sentado, con los otros dos Reyes y frente a los ilusionados chavales, se quita la corona y la barba, pilla el micrófono y dice a los críos que bajo el disfraz no hay un rey sino un cantaor llamado Chiquetete, entonando incluso unas estrofas….pueden haber ocurrido tres cosas, a saber :

    a) Que el cantaor hubiese pasado previamente por la cantina y escanciado unos cuantos wiskies, o en su defecto, esnifado cualquier guarrerida española

    b) Que el cantaor empiece a tener problemas neuronales, y lo que pareció simple metedura de pata sea posiblemente un sospechoso primer síntoma que habrá alertado a su gente.

    c) Que el cantaor esté de total capa caida, no venda un disco, pase por apuros económicos y haya ideado esta monumental kgada como una forma rápida de que hablen de el, aunque sea mal, y aunque las redes lo ridiculicen de forma lamentable.

    http://www.lavanguardia.com/gente/20180106/434096225174/chiquetete-rey-mago.html

  2. Ramón

    Hace mucho tiempo que perdió el norte, fue un buen cantante, aunque a mi no me gustase, pero, perdió todo cuando fue condenado.

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