Los chivatos eran los profes

_Una sugerencia, profe. ¿Podríamos tratar hoy el bonito tema “Cómo robar a mamá y hacer que parezca cosa del vecino”?

Recuerdo una madrugada pasada a pelo en el patio de un cuartel militar. Éramos dos centenares de reclutas en paños menores, expuestos en formación durante unas horas al frío del cierzo zaragozano.

En el barracón alguien había gastado una broma al imaginaria y el teniente de guardia quería averiguar quién había sido.

“Si no aparece el responsable, castigaré a toda la compañía”, dijo el oficial. Y no apareció. Jamás lo habíamos hablado, pero era una ley no escrita que condenaba al chivato y nos convertía en un solo cuerpo frente a los castigos. Otra cosa era que al bromista se le hiciese el vacío por jugar con nuestro sueño y nuestra carne de gallina.

En el colegio funcionaba una ley similar, aunque ahí siempre hubo de todo.

Lo que nunca había visto es que un colectivo de profesores acusados de un delito echasen las culpas a los alumnos, a los niños que supuestamente ellos tratan de educar. Es tan obsceno que reduce su pecado inicial a una anécdota.

No, usted no incitó al odio, no insultó a los hijos de los guardias civiles, no interpretó a su gusto la ley y la verdad. Fueron los niños. Lo que usted hizo fue ser un chivato de mierda al que deberían alejar de cualquier institución que tuviese la más mínima relación con la enseñanza, porque de su influencia solo se puede esperar el deshonor y el egoísmo.

Basta con imaginar cuando el día de mañana uno de estos alumnos recuerde el curso 2017-18 en una tertulia de bar y diga a sus amigos:

_Ese año investigaron a nuestros profes por incitación al odio y amenazas, pero salieron muy bien parados porque ellos nos echaron la culpa a nosotros.

_ ¡Jo! ¡Qué machotes!

_ Y tanto. En junio hubo suspenso general en Ética y Filosofía.

4 Comentarios a “Los chivatos eran los profes”

  1. MIRANDA

    Lo que tienen las Redes es que, nos tienen al tanto, dia a dia, videos incluidos, de cuanto ocurre en todas partes
    En lo tocante al adoctrinamiento catalanista de los niños y la incitación al odio de todo lo español, sabemos de los comentarios desdeñosos de los profes hacia los hijos de los GuardiaCiviles, en plan “¿Estarás contento con lo que hizo tu padre, verdad, pequeño fascista?”.

    Sabemos de la inquina evacuada por docentes envenenados hacia las fuerzas del orden españolas, en plan: “Porque ya sabeis, niños, lo malos que son, que pegan mucho a la gente”. Eso que luego llevaba al acosoy presión de niños sobre niños que llegaban a casa llorando a diario.

    Y vimos a los críos con la estelada a guisa de capa en las manifas secesionistas, de la mano de sus profesores, como si fueran en una inocente excursión escolar, tal y como hacían los fascistas europeos del s. XX que usaban las aulas como campo de adoctrinamiento del dogma. Otras veces la excursión incluia parada ante la Comisaría de Policía Nacional, donde los tiernos infantes aleccionados por sus profes, insultaban y abucheaban a los policias.

    También vimos pequeñas representaciones teatrales escolares, en las que el malvado Rey español asedia y mata a los pobres catalanes, sin ahorrar expresiones de odio y violencia.

    https://www.dolcacatalunya.com/2016/12/espeluznante-clase-odio-espanya-cole-cambrils/

    Por no mentar los libros de texto, preñados de mentiras históricas y hasta geográficas, o la exclusión absoluta del español en la vida docente, o las alusiones desdeñosas y ofensivas hacia esos africanos que son los españoles.

    http://www.elmundo.es/cataluna/2017/05/17/591c52e0468aeb1c4e8b4609.html

    Para impedir interferencias de profes sensatos, no se convocaron oposiciones durante años, de forma que iban contratando interinos entre su gente, que luego iban acumulando puntos y se iban quedando

    Los independentistas llevan décadas manejando de forma sectaria y nada escrupulosa los colegios e institutos de Cataluña, con miras a imponer su dogma excluyente. El resultado es obvio, y aquellos niños son hoy jóvenes, crecidos en las locuras y delirios de esas mentes acaloradas de los provincianos que se han ciscado en sus derechos a crecer de forma sana y equilibrada.

    En individuos de esa calaña, y sus cómplices silentes, nada sorprende ya que intenten culpabilizar a los pobres niños de “autoincitarse” al odio, verter abucheos y amenazas contra sus compañeros hijos de GuardiaCiviles o Policias o contra estos mismos.

    Lo más indignante es que TODO ESTO ERA SABIDO POR TODOS LOS GOBIERNOS DE LA DEMOCRACIA, Adolfo, Felipe, JoseMaria, ZP y Mariano, que hicieron la vista gorda o directamente mercadearon con votos y apoyos de Cataluña o Vascongadas cuando les convino.

    Llegado el momento de quitarse la máscara hipócrita, y aunque intenten seguir con argucias de supuesta bondad y apelen incluso a su condición cristiana (?), ES URGENTE que el Estado devuelva a las aulas catalanas la LIBERTAD, LA NORMALIDAD y EL RIGOR HISTÓRICO. Harán falta décadas para que se evapore tanto veneno.

  2. Narval

    Triste analogía. Habría que ver si se calla usted ante un juez y la posibilidad de ser encarcelado por el tal llamado delito de odio. Ese que imputa a raperos y bloggeros pero que da barra libre al enaltecimiento del franquismo. De todas formas sabrá que es derecho del acusado mentir para salvar el pellejo. Léase el “no me consta”, el “lo desconozco” o el “no tengo esa información”. Si ya hablamos de chivatos en toda regla, no deje pasar la ocasión de comentar la vileza de culpar a extesoreros muertos o seniles.

  3. Narval

    Si hipotéticamente se nos ocurriese decir que esos niños se merecen los insultos y el ostracismo, nos acusarían de un delito de odio? O nos saldría gratis como al alcalde de Baralla, Lugo? El problema radica en el adoctrinamiento que se produce a lo largo de los años dentro del sistema educativo, en un régimen heredero del franquismo que ve como algo normal la existencia de fundaciones por la memoria de dictadores. No hace falta ser un niño para ser adoctrinado. Y aquí hay mucho, que solamente ve las aberraciones catalanistas pero no sé percata de las suyas propias. Es difícil ser objetivo, como esos infantes catalanes que un día serán adultos, si te han comido el coco con el beneplácito de las autoridades.

  4. Ramón

    A un PROFESOR, con mayúsculas, se le pueden perdonar algunas cosas, digamos, falta de seguridad científica, no saber comunicarse con los alumnos, lo que nunca se le puede consentir, es que sea injusto, mienta a sabiendas, se invente contenidos y haga cargar con el muerto de sus errores a los alumnos ante un juez. Que los expedienten y expulsen inmediatamente del cuerpo de profesores al que pertenecen, que se dediquen a adoctrinar en su casa.

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