Cabalgata barata

¿Cómo perderse una drag tamaña explosión de colores?

Lo de Carmena, lo de Colau o lo de Valencia; allí donde aprovechan estas fechas para realizar experimentos y mezclar Reyes con drag queens, putas con pajes, o mirra con lazos amarillos, te sirve para descubrir donde se lleva a cabo una política de boas e impotencia.

El fenómeno ocurre cuando se agota el tiempo de poltrona municipal y los ediles se convencen de que nada borrará su imagen desastrosa, pues todos los vecinos saben ya que no tienen ni la más zorra idea de cómo se gobierna una ciudad tan grande.

El momento es sobrecogedor. A un lado tú, al otro la ciudad, y en medio la nada. Tiene que doler. Te vas a la cama, te llevas un vaso de agua porque sabes que se te secará la garganta, y le empiezas a dar vueltas. De repente se te ilumina la última bujía de luz led que te queda y lo ves como si te enfocasen con el cañón de la 20th century fox, ése que se mueve por detrás del nombre de la productora al iniciarse la proyección: ¡Pondré un drag queen en la cabalgata de Reyes!

Sí, ya sabes que no te va a servir de nada, pero al menos le metes un dedo en el ojo a los burgueses y se van a casa poniéndote a caldo, lo cual te dará mucha más publicidad. Mira a Trump. ¿Por qué gana? ¡Porque todo el país se estaba acordando de su madre, y de Hillary no se acordaban ni del marido!

Además, la política de la impotencia está muy bien vista entre los que, como tú, creen que gobernar es cambiar los rótulos de las calles, poner guerrillero Pepe donde ponía general Paco y aprovechar las falditas de los romanos de Semana Santa para vestir pedorras.

Y si la drag de turno ayuda un poco y se cisca en las Navidades, mejor que mejor.

Lástima que no esté operativo Paco Umbral para coronarte reina de la noche, ni Tino Casal para hacerte bruja, tacón de aguja. Tú que eres Carmena, la más amena.

6 Comentarios a “Cabalgata barata”

  1. Aureliano Buendía

    Nada nuevo bajo el sol.

    La izquierda española trata de presentarse siempre como escrupulosamente laica, cuando lo que es en realidad es única y radicalmente anticatólica.

    Según estos neoinquisidores, dignos émulos de aquellos del Siglo XVI, hay que eliminar cualquier vestigio, cualqiuer influencia que pueda quedar de la religión cristiana en la sociedad española.

    Las nuevas religiones son bienvenidas, en tanto pueden suponer un declive de la mayoritaria.

    ¡En fin!. Algo hemos progresado, desde los años 30, de todas formas. Antes se demostraba la pureza ideológica progresista quemando iglesias o fusilando curas; ahora se limitan a meter una drag-queen en la cabalgata de Reyes. Al final, tendremos que darles las gracias por perdonarnos la vida.

  2. Narval

    “todos los vecinos saben ya que no tienen ni la más zorra idea de cómo se gobierna una ciudad tan grande.”.

    https://www.google.es/amp/s/amp.elmundo.es/economia/macroeconomia/2017/06/15/59424604ca47419f118b4619.html

    Si, gobernar bien es lo que hacen otros: adjudicar la cabalgata a los amigos de la Punica a cambio de mamandurrias.

    Que pasará si vuelven a ganar? Los que no tendrán ni zorra idea serán los vecinos.

  3. Tolodapinza

    Esto de las cabalgatas de Reyes “bizarras” no es cosa de ahora mismo. En tiempos del Generalato ya las hubo con los Reyes y sus pajes montados en moto y cosas así.

    ¿Que a algunos les ha dado por ser rupturistas y transgresores para que se hable de ellos? Pues muy bien, pues se habla; pero nada más.

    Lo que es para mí, la cabalgata no es sino la apoteosis final de dos semanas de enloquecido consumismo. Una caricatura que vale menos que nada. Sea de drag-queens o sea de ferroviarios en sus horas libres.

  4. MIRANDA

    Yatusabemiamol, se trata de desnaturalizar la fiesta de Navidad, demasiado familiar y tierna para el gusto autoritario, agresivo y perroflautista de la ultraizquierda podemita.

    Se trata de descontextualizar y desenfocar la cabalgata de los Reyes Magos, para que los niños se hagan un lío viendo a unas reinonas carnavaleras en lugar de los sabios barbados de Oriente.

    Se trata de provocar, irritar, desestabilizar, ridiculizar las tradiciones y épater le bourgeois, pero no -como dicen los muy cínicos- para “enriquecer y actualizar la tradición”, sino con miras a ir imponiendo su “relato” alternativo, que tiene a los narcodictadores caribeños como inspiración y guía , a los tiranos islamistas como sponsors televisivos, a los LGTBIHWMNC como asesores de moral , a los de ETA como motivadores de acción, a los golpistas catalanes como colegas , y a los 5.5 millones de españoles que los han elevado a la poltrona jugosa , como masa borrega alienada, que ya hay que tener valor para aspirar a vivir como cubanos y venezolanos.

    Ya ves, no se les pasa por la cabeza a los de “Puedo” (antes “Podemos) organizar una cata de jamones serranos con degustación de alcoholes diversos a la puerta de alguna mezquita madrileña en la celebración del Ramadán.

    Quiá. El “respeto”/ “tolerancia” de estos fachosos es selectivo y excluyente, convencidos de que, si la sociedad asume y silencia las comuniones laicas, los bautismos civiles, los belenes fake y demás ridiculeces, resultará facil para el laboratorio de ideas de la extrema izquierda comunista el descristianizar la Navidad y convertirla en un carnaval-bis.

    No cabe mayor arbitrariedad totalitaria, mayor ofensa innecesaria a la mayoría de españoles y mayor manipulación de los infantes que cambiar las míticas regias figuras de los Magos por ridículas réplicas carnavaleras.

    Porque no hablamos de que en la cabalgata no puedan figurar personajes infantiles de Disney , romanos, etc, alegrando la fiesta y acompañando a sus Majestades , sino de la ofensa innecesaria de sustituir a estos por chabacanos travestidos o reinonas de taconazo y raja en la falda, para hacer quedar al Ayuntamiento de Madrid y su lamentable alcaldesa, la YayaCarmena, como el auténtico antifonario o retambufa.

    Ay, Boss, si tu diosa Cibeles levantase la cabeza, se diese una vuelta y viese cómo está dejando Madrid esta chiflad, se volvía enseguida a su pilón.

  5. Ramón

    Por una vez, siento no estar de acuerdo contigo, el problema no es el tamaño de la ciudad, es el tamaño del cerebro, así como su capacidad para discurrir y pensar en lo que realmente necesitan los administrados. Mirarse menos el ombligo, y ser menos egocéntricos.

  6. Caplan

    Falta de respeto, falta de lo que sueles presumir, falta de empatía, falta de sentimientos humanos, falta de cariño, falta a la diversidad de pensamiento, falta a las creencias mas íntimas, falta de personalidad, falta de conocimientos, falta a la ilusión de los niños y sobra tanta mediocridad, tanta cobardía que todo de repente se ilumina y se ve que sin todo eso no son mas que el rey desnudo.

    La era de la estúpidez ha llegado y nadie sabe cuando llegó ni cuando se irá, la especie humana no es esto, es mucho mas y se la ve en todos lados consiguiendo grandes logros en todos los campos excepto , o casi excepto en LA POLITICA.

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