Los grandes inventos

Corta quesos

Tabarnia es una broma en serio. Algo así dice su portavoz, el siempre animoso, ingenioso y chistoso Jaume Vives.

Es un consuelo, porque cuando conocimos su existencia causaba un gran disgusto escuchar, tanto a los comentaristas en pro de la independencia, como a los otros, que se refiriesen a Tabarnia como un chascarrillo y nada más.

Será, dice Vives, lo que los puigdemones quieran que sea. Y no es nada extraño que en una tierra de inventiva, vanguardia y libertad a la que tratan de someter y encorsetar, se produzca una reacción de hartazgo tan sorprendente y original como es Tabarnia. Es como apretar un globo. El aire tiende a salir por entre algún dedo.

Uno de los últimos días de 2017 se recordaba en la prensa la sección de Los Grandes Inventos de TBO por el profesor Franz de Copenhague, dibujados en la mayoría de los casos por el barcelonés Ramón Sabatés, al que en Tabarnia deberían nombrar cuanto antes Padre de la Patria, porque lo suyo tiene mucho de Franz y de Sabatés.

No se ha demostrado todavía que sea imposible llevar a la práctica ninguno de los grandes inventos de TBO. Si no se han materializado es sencillamente porque hasta el momento no ha hecho falta.

Algo así ocurre con Tabarnia. Puede parecer un disparate, pero lo cierto es que lo disparatado está enfrente. El invento es solo el esperpento que se refleja en el espejo cóncavo del Callejón del Gato, porque quien ha distorsionado la figuras y quien convierte la historia en plastilina moldeable al gusto del consumidor no es Jaume Vives, ni los promotores de la nueva comunidad autónoma, sino esa otra pandilla basura que quiere volver a capitanear el profesor Carles de Bruselas, el de los grandes inventos del procés.

Seguro que este año nos reserva emociones más divertidas que el anterior.

3 Comentarios a “Los grandes inventos”

  1. rois luaces

    A propósito de ‘aporofobia’, con todos los respetos al título de la profesora Cortina que nos recordaba aquí hace poco, es un pedantismo engreído y opaco, por lo tanto, un palabro destinado a dar la lata antes de desaparecer en la caducidad. ¿Cómo se dice eso de rechazar al pobre?: a ‘menosprecio’, ‘inmisericordia’, ‘inclemencia’, ‘dureza’, ‘desprecio’, ‘desdén’, ‘desconfianza’, ‘desahucio’ les falta la referencia explícita al ‘carente de recursos’, pero a la palabra ‘aporofobia’ le falta también algo que no sé si está en el concepto: rechazo al mísero de gran pobreza que reclama nuestra ayuda, al mendigo cutre, más que al pobre digno o vergonzante (=disimulado, secreto), como se decía antes con propiedad: ¿Entendería todo el mundo si dijésemos “ascomiseria”?

  2. MIRANDA

    Conforme pasan los días, el disparatado invento que fusionó a TArragona y BARcelona, TABARnia, parece ilusionar a más catalanes, que insisten mucho en que “Barcelona no es la Cataluña rural” y que Tabarnia tiene características diferenciadas del resto de Cataluña, al ser más pujante, aportar más via impuestos, recibir menos de la Generalidad y seguramente tener vínculos más arraigados con el resto de España.

    (INCISO CORTANTE: ¿Por qué los sucesivos Gobiernos de la Democracia no modificaron la LEY ELECTORAL, para que un voto valga siempre lo mismo, y no cuatro veces más en el rural secesionista que en el urbano barcelonista?)

    Total, que del “Cataluña no es España”, muchos han pasado a “Barcelona o Tabarnia no es Cataluña”. y lo que parecía un invento irónico frente al intento de secesión catalanista, un contraataque como diciendo “A ver qué haceis ahora solos si se segrega lo mejor de Cataluña”, se está convirtiendo en una posibilidad que muchos contemplan con ojos golositos.

    La cuestión ahora es si esa demanda de autonomía del área costera Barcelo-tarraconense no irá dando paso a un proyecto en busca de un nuevo marco legislativo para una autonomía propia para Barcelona y su área de influencia, que gestionara sus propios recursos e inversiones, tal y como hacen Madrid independizada de Castilla la Nueva, la Rioja de Castilla la Vieja, Albacete de Murcia.

    Pudiera ser que a la Cataluña rural independentista, localista, provinciana, agresivamente monolinguista en catalán, le saliera respondona la Cataluña bilingüe, cosmopolita, próspera, multicultural, muy integrada en España y Europa.
    Si independizar Madrid, considerando su peso, no pareció un disparate ni un esperpento, ¿por qué puede parecerlo cuando se trata de Barcelona?, siguen preguntándose los Tabarneses, que, con himno y bandera propios, no parecen estar de broma, precisamente.
    Espera a ver por donde nos sale el invento de TBO…

  3. Tolodapinza

    Pues la idea tiene su buen grado de sensatez, a mi parecer.

    Está claro que en las áreas urbanas de Barcelona y Tarragona habrá (hay) muchos independentistas acérrimos, véase Junqueras o Forcadell sin ir más lejos, pero estas últimas votaciones han demostrado que hay muchos más en las demás zonas. Pero también es cierto que la gran mayoría de las empresas que han decidido mudar su sede social o fiscal a otras provincias de España estaban radicadas en lo que ahora se ha dado en llamar Tabarnia y no en Olot, Artesa de Segre o Gandesa, por poner tres ejemplos.

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