Los números de la suerte

La llegada del 50.047 en el año 1914

En el año 1914, una viuda, vecina de Vilarmao, dentro de la parroquia de Santiago de Castroncelos (A Pobra do Brollón), tiene un hijo destinado como peón del ferrocarril en Ripoll, dentro de la muy catalana provincia de Gerona.

El hombre no puede acercarse a pasar las fiestas con su madre, pero se acuerda de ella y le envía una participación de una peseta en el número 50.047 para el sorteo de Navidad, que ya entonces se celebra el 22 de diciembre.

La suerte quiere que ese año el Gordo caiga en Ripoll, pues allí se vende por entero el citado número. Son seis millones de pesetas bastante repartidos en aquella población… y en Lugo, donde la mujer guarda como un tesoro el envío de su hijo.

Pasado el sorteo, como la vecina de Vilarmao no sabe de su suerte, le muestra la participación a un vecino y le pregunta si le corresponde algo. El hombre sabe que esa peseta del 50.047 supone un premio de 6.000, e intenta engañarla. No, no hubo suerte, pero él, que es muy majo, está dispuesto a darle 5 pesetas por la papeleta.

La señora acepta, pero el caso llega a conocimiento de un concejal, que lo denuncia a la Guardia Civil. Se recupera el número y la mujer puede cobrar ese dinero, una cantidad que como pueden suponer, cubre todas sus necesidades durante un buen tiempo.

1914 no suele citarse como un año en el que el Gordo favorezca a Lugo, pero este pellizco confirma lo contrario. Y por si fuera poco, el administrador de Loterías de Ripoll es un antiguo conserje del Instituto General y Técnico de Lugo, nacido en los aledaños de la ciudad y llamado Dositeo Rozas, que tuvo la precaución de reservarse 30 pesetas en el susodicho 50.047, por las que ahora va a cobrar 180.000.

Estos golpes de suerte en Galicia y Cataluña nos sirven para desear que hoy y mañana se repitan.

Un comentario a “Los números de la suerte”

  1. MIRANDA

    Cuando, hace unos días, veía que la cola de aspirantes a comprar loteria de Navidad en la Admon. de Doña Manolita, cerca de Sol, en Madrid daba la vuelta a la manzana, reflexioné sobre el inmenso negocio que tiene montado el Estado con estos sorteos, donde los ingenuos españoles compran y comparten una opción equivalente a que les caiga encima un rayo cuando caminan por la calle, si se me permite el simil escatológico.

    En fin, todos tenemos alguna anécdota al respecto. La mía da más para llorar que. Víspera del sorteo navideño, 21 de diciembre hace ya unos cuantos años. Tomamos un café en el entonces Bar Regio, en S.Fernando, y vemos en la barra un par de talonarios, con suplemento para un club deportivo de Villalba.
    Cojemos uno, miramos el número, lo manoseamos y sopesamos… para acabar decidiendo que ya teníamos muchas participaciones (por entonces se intercambiaban masivamente entre amigos y familiares), así que dejamos el talonario en su sitio… para comprobar al dia siguiente que le había caido el gordo de navidad. Excuso decir que aquello me vacunó absolutamente contra los juegos de azar,. Es algo así como la salvación del alma. Imposible que te toque si has perdido la fe.

    Establecido que es mejor que el gordo caiga en Galicia que en Cataluña, por mera justicia distributiva, y antes de conocer el resultado de las elecciones que hoy se celebran, cumple decir que:

    Los secesionistas, investidos de supremacismo y rezumando un odio incomprensible, saben bien que los sucesivos gobiernos de España no han hecho sino beneficiar y privilegiar a Cataluña. Y su ahora tachan a la madre patria como “enemigo” es porque se les ha ido la olla, y no ven tan claro como el resto de españoles que no existe el enemigo exterior, sino interior.

    Insistir en que falta diálogo, que puede existir un “nacionalismo moderado” y que la culpa del esperpento es atribuible a mamá España y la hija díscola catalana a partes iguales, denota ignorancia supina o tontuna manifiesta.

    El daño inmenso de un conflicto impensable lleva el marchamo de los sediciosos exaltados, abducidos y violentos, y no del Estado español, al que aquellos dibujan como despótico e insensible. Nada más lejos de la realidad. Porque Cataluña, junto a las Vascongadas, han gozado de mejor trato y atenciones que el resto de las CCAA, hasta el punto de que la financiación autonómica fue trazada a su medida, sobre todo con Arturo Mas y el necio ZP. Es así que la Generalidad ha podido organizar sus estructuras, sus estrategias, su fábrica de adoctrinar e inculcar odio a España, sus embajadas y por último, la gran kgada, declararse indpendientes, en fin, pero de aquella manera, solo para ver que pasaba, como un ensayo general pre-estreno…
    Manda carallo con el victimismo más cínico que quepa imaginar!!!

    Buscar responsables de los propios errores y torpezas es muy típico de niños, personas inmaduras o necios irresponsables. El “enemigo exterior” de Cataluña está dentro de casa, y ha venido creciendo, engordando y posesionándose de muchos corazones, desde la cuna, hasta crear una situación dramática por no decir patética.

    Los artífices del desastre catalán son los mismos que ahora esperan que todos los demás catalanes les den patente de corso para rematarlo. A ellos toca elegir entre la democracia homologable, europea, legal y legítima o una ventolera supremacista que envenena la convivenci mientras chapotea en el odio más enfermizo.

    Déjense de conjuras exteriores y piensen hasta qué punto les conviene sacudirse el muerto sedicioso. Como suele decirse, con la cuchara que elijan han de comer…o pasar hambre.

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